Estimulando el lenguaje de los niños desde sus primeros años de vida

Estimulando el lenguaje de los niños desde sus primeros años de vida

 

Por M. en C. Iliana Bustos Cervantes

Por M. en C. Iliana Bustos Cervantes

Desde el nacimiento, el lenguaje de los niños puede ser observable para los padres a través de sonrisas, balbuceos, emisión de sonidos, llanto etc. Es importante recordar que el lenguaje no sólo significa emitir palabras o frases, el lenguaje va más allá y utiliza diferentes recursos para cumplir con la intención principal, comunicar.

Poco a poco y conforme el desarrollo de los niños se da, los pequeños van logrando establecer ya no sólo sonidos, sino palabras  y frases completas  hasta alcanzar una fluidez verbal, permitiendo así, mantener una interacción más efectiva. El habla en los niños es un logro que en algunas ocasiones no se alcanza a la edad esperada. Sin duda alguna, la estimulación que reciban los niños por parte de su entorno es vital. Los padres son los primeros y los más importantes en proporcionar que dicho entorno sea el más saludable para los pequeños.

Según (Otero, 1974) referente a las investigaciones del lingüista Noam Chomsky, los niños nacen con una capacidad innata para el habla y son capaces de aprender y asimilar estructuras comunicativas. Los niños comienzan imitando los movimientos y los sonidos que hacen sus padres, la forma en cómo articulan las palabras, de ahí la importancia de hablar en la forma más clara y con la denominación correcta de los objetos.

Como padres y desde casa podemos realizar diferentes actividades lúdicas que estimulen el habla de los pequeños, así la adquisición del habla se volverá divertida y agradable.

1.- Utilizar palabras cortas y claras acompañadas de una acción o señalamiento de los objetos, por ejemplo: ven, toma, mira; mamá peina al bebé, papá toma leche, etc.

2.- Ejercitar los movimientos de los órganos que intervienen en la fonación. Ejemplo de ello, pensemos en el soplo para fortalecer el paladar, jugar a soplar burbujas de jabón, ingerir líquidos con popotes y hacer sorbetes. Morder alimentos de buen tamaño para ejercitar la mandíbula, siempre estando pendiente del pequeño. Para la lengua y deglución podemos invitarlo a saborear los alimentos con movimientos linguales y jugar a mandar besos, realizar diferentes muecas viéndose frente al espejo.

3.- Durante los 2 y 3 años de edad, la interacción se vuelve más significativa, dado que su nivel de socialización en los niños nos permite logarlo. Por lo tanto, jugar con ellos, con trabalenguas, rimas, canciones, cuentos cortos, etc., nos permitirá crear en los niños la llamada Conciencia fonológica, que no es más que la combinación de los sonidos entre sí. Saber qué sonidos podemos mezclar, puede parecer sencillo una vez que hemos adquirido el habla, pero para los pequeños que están aprendiendo a hablar, esto es todo un reto. Además, desarrollar la conciencia fonológica es clave para aprender a leer.

4.- Hablar siempre de frente haciendo contacto con los ojos del pequeño. Esto además de estimular la imitación y la articulación, permitirá hacerle saber al niño la importancia de escuchar y ser escuchado.

5.- Armar rompecabezas, lo que permitirá estimular la estructura y secuencia en la formación de oraciones y así estimular la Conciencia Sintáctica.

6.- Visitar diferentes contextos, el parque, mercado, etc., con la intención de hacerle tangible las palabras, por ejemplo, no es lo mismo sólo hablarle del elefante que verlo en foto u observarlo en un zoológico.

7.- Esconderle objetos, con la finalidad de fomentar que sea el niño quien se esfuerce e inicie la denominación de los objetos y establezca la interacción.

8.- Evitar corregir directamente las palabras en las que se observa algún error. Por el contrario, podemos mencionar algún ejemplo donde escuche la forma correcta de decirlo, de tal manera que de forma natural lo vaya corrigendo.

9.- Dar pequeños masajes en la punta de la lengua con cepillo dental eléctrico, tratar de buscar que los accesorios que se usen siempre sean llamativos en colores o personajes favoritos.

10.- Acostumbrarle a comer alimentos e ingerir bebidas de diferentes texturas, esto ayuda a estimular el músculo de la lengua y paladar, lo cual nos permitirá hacer conexiones neuronales de gran importancia en el desarrollo del lenguaje.

Acorde al desarrollo del lenguaje, debemos saber que tenemos un tiempo determinado en el que se espera los niños alcancen parámetros establecidos. Un niño tiene hasta los 4 años para producir un lenguaje comprendido casi en su totalidad, utilizando el mayor número de palabras y frases completas y hasta los 7 años para contar con una buena dicción y sin la presencia de dislalias.

Es importante estar alerta ante la respuesta de los estímulos que demos a los niños, por el contrario, es recibida de forma significativa por los niños, ante cualquier sospecha es recomendable acudir al pediatra del pequeño y dar el seguimiento oportuno acorde a su necesidad.

 

 

Referencias Bibliográficas:

Otero, C. P. (1974). Estructuras Sintáctivas de Noam Chomsky. En C. P. Otero, Estructuras Sintácticas de Noam Chomsky. Siglo Veintuno Editores.

Serrano, M. S. (1992). Desarrollo metafonológico y adquisición de la lectura. Madrid, España: Centro de publicaciones, Secretaría General Técnica.

Diplomado en terapia infantil

Atenta invitación

Acerca de lo que compartimos en el Blog:


La AMPSIE no es responsable por ningún contenido de videos, fotos, artículos libros enlazadas con este blog. Todo ese contenido está enlazado con sitios tan conocidos como YouTube, Vimeo, Vevo,  recursos y libros encontrados en la web, del mismo modo si tienes algún recurso que quisieras compartir libremente para la comunidad, puedes enviarlo a nuestro correo y pronto lo verás publicado.  El objetivo de este blog es promover la difusión de la psicología, la psicoterapia y la educación, no la piratería. Si tú consideras que algún contenido de este blog viola tus derechos, por favor contactar al web master y lo retiraremos inmediatamente. Por favor escribe a 
info@psicoedu.org

Deja una respuesta