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PADRES AUSENTES

Lic. Virgen Karina López Sarmiento

Hoy en día es común que la rutina familiar este envuelta en un correr con las distancias y los tiempos. Cada vez  el porcentaje de madres laborando aumenta y aunado a eso también las actividades extracurriculares de los hijos son más, lo cual ocasiona que la familia viva con un estrés continuo y que el tiempo que pasan juntos sea cada vez menos.

Los adultos sabemos y comprendemos que este ritmo de vida que se está presentando es común y aceptan este reto de vivir con esa dinámica buscando obtener un mejor ingreso y por lo tanto vivir con una mejor calidad de vida. Pero desgraciadamente los hijos no están en la misma sintonía, ellos la mayoría de las veces no entienden el porqué de ese sacrificio de pasar la mayor parte del día separados y cuando están juntos el estrés y las responsabilidades son tantas que apenas alcanza el tiempo para pasar un rato agradable en familia.

Los hijos están creciendo sin saber que pudieron haber tenido en casa una convivencia familiar muy diferente a la que están viviendo, lo aceptan como es porque no conocen otra cosa y no tienen idea de lo que carecen y por lo mismo no lo piden. Al no pedirlo, los padres piensan que los hijos no están siendo afectados con ese ritmo de vida.

Ahora es muy común escuchar que cuando los padres tiene que dejar a los hijos a cargo de alguien más para ir a trabajar les digan: “Tengo que irme a trabajar para ganar dinero y poder comprarte las cosas que te gustan”, sin darse cuenta envían un mensaje que los hijos podrían tomar como “Tu tienes la culpa de que yo me tenga que ir a trabajar”, “si no fuera por las cosas que me pides yo no trabajara tanto”, lo cual los hace sentir culpables.

Los hijos cuando están muy pequeños sienten esta ausencia de los padres y al no saber cómo expresar sus sentimientos de abandono pueden adoptar diferentes reacciones ante esa situación, si los padres notan la exigencia de atención de los hijos, buscaran de alguna manera compensarlo, pero si los padres no entienden esas reacciones como una manera de pedirles más tiempo juntos, los hijos pasan a tener algo más que un sentimiento de abandono, inicia un proceso emocional donde el niño siente como que no es alguien tan valioso, afecta su autoestima, seguridad, se deprime o enoja fácilmente, no confía en nadie, igual pudiera exigir cada vez más cosas materiales buscando llenar el vacío emocional.

Pudiera ocurrir que estos niños al sentir este vacío emocional opten por tratar de agradar a todos, con tal de sentir el afecto de los demás, se vuelven niños complacientes, buscan llamar la atención a través de ser los mejores en algo,  los más vistos, los más chistosos, o los muy buenos niños serviciales y complacientes a las necesidades de los demás, con la finalidad de sentirse necesarios.

Una actitud contraria también pudiera presentarse, en donde los niños se sientan tan molestos con las personas por creer que no son valorados que inicien un comportamiento de rebeldía, una continua necesidad de molestar a los demás, de hacerse ver a la fuerza, aunque sea haciendo cosas que sean desagradables para todos.

Y una actitud más podría ser el sentirse tan inseguros y poco valorados que decidan alejarse de las personas, se vuelven introvertidos, les gusta estar solos, les cuesta trabajo socializar y ser empáticos.

Entonces ¿cómo podríamos resolver esta situación que hoy en día parece solo ir al alta?

Tenemos que ser más responsables de nuestras decisiones como padres, pensar bien lo que queremos para nuestros hijos, tenemos que evaluar cuáles son las necesidades más importantes en la familia, tener consciencia que los hijos no estarán toda la vida a nuestro lado, una vez que sean más independientes nos darán más tiempo para hacer otras labores.

Algunos padres se turnan los horarios de trabajo, para estar uno de ellos a cargo de los hijos mientras el otro trabaja. Algunos otros deciden que la madre labore en alguna actividad desde el hogar, lo cual tal vez no genera un ingreso tan alto pero se compensa con lo que se logra estando al pendiente de los hijos.

Otros padres han buscado llevar un nivel de vida más sencillo, en donde lo material no sea lo primordial, vivir una vida más sencilla, tener a los hijos en escuelas de menor costo, salir a lugares que no sean tan costosos, vacacionar menos, acuerdan llevar este tipo de vida solo mientras los hijos están chicos y después ya que sean más grandes e independientes entonces si laborar los dos por igual y buscar darles una mejor calidad de vida.

Hay muchas maneras en que los padres pueden combinar sus capacidades para buscar que los años en que sus hijos estén chicos y necesiten más atención puedan contar con ellos.

El tiempo pasa mucho más rápido de lo que pensamos y cuando los hijos se van de nuestro lado por lo menos habremos de dejarle los valores, educación, atención y sobre todo el amor que necesitan para ser ellos también personas de bien que aporten algo bueno a la sociedad y que tengan la estabilidad emocional para tener ellos como padres que ofrecer a sus hijos.

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