Los “berrinches” y el papel que juegan en el desarrollo infantil

Los “berrinches” y el papel que juegan en el desarrollo infantil

Lic. Paola S. López Romero

Comenzaré el siguiente artículo preguntándole al lector si alguna vez ha visto en la calle o en algún lugar público, un pequeño haciendo un berrinche a sus padres o a la persona que se encuentre encargada de su cuidado. Lo más probable es que la mayoría responda afirmativamente a esta pregunta y la razón es más simple de lo que parece. Los famosos berrinches son normales (hasta cierto punto) y forman parte del desarrollo psicoemocional de los niños que se encuentran entre el primer y el tercer año de vida.

Estos fenómenos emocionales y conductuales aparece justo cuando el bebé pasa de ésta etapa a la etapa de la infancia, y suele desaparecer aproximadamente a los 4 años de vida.

Las razones varían de un niño a otro y también se suelen encontrar particularidades en la situación y ambiente en que se presente. Por lo general, las principales razones tiene que ver con el descubrimiento del niño sobre su independencia; en ésta etapa el pequeño ya camina y puede desplazarse y explorar su alrededor, al descubrir su individualidad el niño querrá ejercerla y tomar sus propias decisiones, además de medir los límites y/o alcances que tiene su conducta frente a los padres, “qué tanto le está permitido hacer”. Al hablar de ésta independencia también es importante tratar los temas referentes a la seguridad de los niños, ya que muchas veces ellos no son conscientes del peligro que pueden llegar a correr pero los padres sí y al prohibir al pequeño algo aparecen sentimientos como la frustración y el enojo, con los cuales el niño siente incomodidad y carece del vocabulario necesario para expresar con palabras su sentir, es ahí donde las rabietas o berrinches juegan un papel importante de expresión emocional. Otras situaciones que pudieran propiciar este tipo de expresiones es el cansancio, sentirse enfermo, incómodo o simplemente estar en presencia de su madre. Esto último ocurre ya que el niño siente mayor confianza al expresar sus emociones frente a su madre con respecto a hacerlo frente a otras personas.

Así nos encontramos con los berrinches como medio de expresión de pequeños que no cuentan con el lenguaje necesario para explicar lo que siente o necesita atención extra ante un suceso que le provoca, frustración, ansiedad, miedo o le representa pérdida. Esto resulta perfectamente normal y le ayuda a definir su personalidad y carácter.

Ahora, es importante también hablar sobre el papel de los padres ante estas expresiones infantiles. Algunas personas suelen ver los berrinches como “mala educación” o falta de control de los padres sobre el menor y eso provoca la mayoría de las veces vergüenza por parte de los cuidadores, sin embargo, como sociedad, nos hace falta desarrollar más empatía y menos juicio y es por ésta razón que me pareció importante escribir sobre este tema tan controversial y a la vez cotidiano.

Algunas recomendaciones para los padres serían establecer límites y reglas claras en casa y al salir de ella, prestar atención a las situaciones que detonan dichas conductas en sus hijos e intentar evitarlas distrayendo la atención de los niños, proponiendo juegos o canciones que sean de su agrado, cargar al niño con firmeza pero sin lastimarlo y expresarle cuando el berrinche haya pasado que su conducta es inaceptable, evitar los golpes o gritos, ignorar la rabieta, jamás ceder, ya que eso sólo reforzará la conducta problema e incluso aplicar técnicas como el famoso “tiempo fuera” que consiste en apartar al niño de la situación conflictiva y llevarlo a un lugar tranquilo donde no existan otros estímulos y posteriormente hablar tranquilamente con él sobre lo ocurrido.

Me gustaría concluir este artículo mencionando la importancia que tiene el que los niños se desarrollen en un ambiente familiar sano y amoroso donde sus emociones sean contenidas desde el amor y el respeto; dónde observen conductas de tolerancia entre los padres y la agresividad no sea un medio utilizado de manera cotidiana para la obtención o realización de los deseos de la familia en general.

Referencia:

Felicidad, P. (2019). 20 consejos Montessori para prevenir rabietas. Recuperado de: http://www.pequefelicidad.com/2016/10/20-consejos-montessori-para-prevenir.html

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