“El duelo del niño ante la separación con los padres”

Ariadne Enriqueta Cruz Piña

 

El duelo es un proceso adaptativo ante una pérdida de alguien o algo; el cual involucra emociones y comportamientos del afectado.

El duelo en los niños es diferente al de los adultos, en un proceso de duelo “sano” veremos que los episodios de tristeza del niño son cortos, esto no quiere decir que no se repitan constantemente aunque cada vez serán más espaciados.

Cuando hablamos de la perdida de los padres, esta puede ser por una separación debido a un divorcio o bien al fallecimiento del progenitor.

Ambas perdidas son muy complejas para el niño y el proceso del duelo es similar; sin embargo en ambas circunstancias influirán el entorno social y emocional en el que se desenvuelva el niño.

Citando a Viktor Frankl quien en su teoría  argumenta que el ser humano puede superar cualquier situación; siempre y cuando tenga definido el sentido de la vida. La fantasía es una buena herramienta para alimentar este sentido. Los niños recurren al mecanismo de la fantasía fácilmente lo que les permite superar la tristeza, (recordemos la película de “La vida es bella”).

El duelo ante la separación por la muerte de los padres

La vida del ser humano está llena de pérdidas desde los primeros momentos de vida, las cuales se observan como procesos del desarrollo y muchas veces olvidamos la complejidad psíquica que requieren; sin embargo cuando hablamos de la muerte creemos que es un tema poco adecuado de tocar con los niños.

“La muerte no es para los niños”, “los niños no deben ir a sepelios”, etc. Y cuando este niño se enfrenta a dicho evento; el adulto tratando de controlar su propia ansiedad, le dice cosas como: “se fue al cielo”, “desde el cielo te cuida y te ve”, “está con nosotros”, “no se ha ido”, “es una estrella” o “está en una estrella”. Dichas afirmaciones son poco certeras; ya que los niños son fantasiosos y les cuesta trabajo entender la usencia. Es por eso que preguntan reiteradamente por el fallecido, donde está y cuándo volverá.

Antes de los 5 años el menor confunde la muerte con el dormir, aun no entiende que la muerte es irreversible, definitiva, permanente y que todos morimos. Reacciona perplejo y confundido y escasamente llora. Tiene temores y se pregunta cosas como: ¿Causé yo la muerte?, ¿Me pasará esto a mí?, ¿Quién me va a cuidar?

De los cinco a los siete años  siguen pensando que los muertos tienen sentimientos y funciones biológicas. Pueden preguntar cómo come el fallecido o si va al baño. También puede haber “pensamientos mágicos”, en el sentido de que pueden creer que un mal pensamiento de ellos causó esa muerte.

Es a partir de los 7 años que ven la muerte como un final  irreversible, pero los muertos conservaran algunas funciones biológicas.

Fases del duelo

Protesta. El niño añora amargamente al progenitor fallecido y llora suplicando que vuelva.

Desesperanza. Comienza a perder la esperanza de que vuelva, llora intermitentemente y puede pasar por un período de apatía.

Ruptura de vínculo. Empieza a renunciar a parte del vínculo emocional con el fallecido y a mostrar interés por el mundo que le rodea.

El niño siente que ha sido abandonado, esto genera sentimientos de ira, tristeza e inseguridad.

Además en algunos casos la perdida parental es acompañada del cambio de domicilio o de escuela y con esto la pérdida de sus compañeros, maestra, etc.

¿Qué podemos hacer cuando los padres mueren?

  • La expresión creativa y la asociación libre son excelentes herramientas para ayudar al niño a expresar sus sentimientos.
  • En caso de que exista una enfermedad terminal, permitir que el niño sea parte del proceso; explicarle de forma sencilla que lo está sucediendo y el proceso de la muerte. Que esté cerca del enfermo y de ser posible cumpla con algunos quehaceres para el mismo.
  • Es de suma importancia que a los niños y adolescentes se les permita despedirse de sus seres queridos, esta despedida preferentemente debe ser cuando la persona enferma aun tenga consciencia. El niño podría elaborar algún detalle para su ser amado.
  • Permitir que el niño esté presente en el funeral, siempre y cuando lo desee.
  • Es recomendable que sea el padre que aun vive el que le de la notica a los hijos; en caso de que no sea posible; debe ser un familiar significativo y allegado a los niños quien de la noticia de la muerte.
  • La explicación que se le dé al niño debe ser de acuerdo a su edad; pero jamás utilizando explicaciones fantásticas u ocultando la verdad.

El duelo ante la separación por el divorcio de los padres

El divorcio parental, se refiere a la separación de los hijos con el padre que se va de la casa, este distanciamiento es tanto físico como emocional y no se toman en cuenta las demandas ni las necesidades de los hijos.

El duelo de los niños de padres divorciados es muy parecido al duelo de los niños que pierden a sus padres por muerte; también pasan por una  fase negación, culpa, miedo,  enojo y tristeza, hasta la resolución del duelo que conlleva a la aceptación y la paz.

Dentro de esta separación de manera inconsciente los padres les asignan un rol, el cual no en todas las ocasiones es sano.

Tipos de roles:

El hijo niño: Sacan provecho para conseguir de uno de sus padres lo que no pueden conseguir del otro.

El hijo “adulto: Los padres le exigen al niño madurez impropia de su edad.

El hijo “mensajero: Los padres utilizan al niño para comunicarse, esta es la única forma en la que consiguen hacerlo.

El hijo “terapeuta: Los hijos se sienten obligados a ayudar a sus padres a superar la separación, adquieren vocación de redentores, transformándose entonces en terapeutas de sus padres.

El hijo “estorbo: Cuando uno de los padres se casa y tiene un nuevo hijo; son ignorados y el niño se siente desplazado.

El hijo “vengador: Es una de las categorías de mayor gravedad patológica que obstaculiza el desarrollo del niño, el niño toma partido en la querella parenteral, sin que nadie le pida que así lo haga.

El hijo “dividido : Es el caso más conocido, el niño pasa del padre a la madre, se adaptan al cambio de las reglas contradictorias y es aconsejado en que decir cuando ve al otro padre.

El hijo “objeto: El niño se ve siempre adornado con todas las virtudes, se encuentra atrapado en lo que desea el padre, se involucra en las preocupaciones del adulto y las comparte; obligado a desarrollar una personalidad de gusto por el poder.

¿Qué podemos hacer cuando los padres se separan?

  • Debemos darle el espacio a los niños para que lloren; enseñarles que llorar no es malo y que a veces es necesario para sentirnos mejor.
  • También es sano que los niños vean llorar a los padres, en caso de que uno de ellos lo necesite. Es importante no ocultar la tristeza que se siente por la ruptura de una familia.
  • Hablar siempre con la verdad a los hijos de lo que sucede y de porque los padres tomaron la decisión de separarse; tomando en cuenta la edad de los pequeños para utilizar un lenguaje adecuado.
  • Un buen ejercicio para ayudar al niño a sacar su enojo es pidiéndole que escriba una carta en la que escriba lo que piensa y siente por sus padres, esa carta no tendrá que enseñarla a nadie a menos que él lo desee y no será criticado por lo que ahí escriba.
  • Se puede asignar un rincón dentro de la casa donde sea permitido ir cada vez que uno de los niños se sienta enojado y ahí poder sacar su molestia. El rincón debe tener materiales como cojines, papel para trozar, toallas, etc. y estar libre de cualquier objeto peligroso.
  • Los niños podrán realizar algún deporte, de preferencia que ellos hayan elegido.
  • Los niños se pueden sentir culpables por la situación, creyendo que pudieron hacer algo para evitar el divorcio. Es importante hablar con ellos y aclararles que ellos no podían cambiar la decisión.
  • Es importante hablar sobre sus miedos, ya que puede que muchos de estos sean irreales. Es común que los miedos giren alrededor de sentirse desprotegidos, los padres deben transmitirles seguridad.

 Las pérdidas son parte del ciclo de la vida,  desde que nacemos comenzamos a experimentar duelos. ¿Por qué creer que los niños no son capaces de entender este tema?

Tanto la muerte como la separación de los padres son situaciones dolorosas y difíciles de superar; sin embargo en ambos casos lo mejor es hablarles con la verdad; porque así podremos disipar miedos poco reales y aminorar el peso del dolor de su alma.

 Bibliografía:

Amalio Ordoñez Gallego y Mª Antonia Lacasta Reverte. (2000). El duelo en los niños (perdidadel padre o la madre). 01/06/2017, de Hospital Universitario La Paz Madrid Sitio web: http://www.seom.org/seomcms/images/stories/recursos/sociosyprofs/documentacion/manuales/duelo/duelo11.pdf

Remedios Pilar mercado Andrade. (2011). Duelo de los hijos por el divorsio. 01/06/2017, de Asociación mexicana de tanatología Sitio web: http://www.tanatologia-amtac.com/descargas/tesinas/33%20Duelo%20de%20los%20hijos%20por%20el%20divorcio.pdf

Bertrand Regader. (20062016). Teoría de Desarrollo Psicosocial de Erik Erikson . 02/06/2017, de Psicología y mente Sitio web: https://psicologiaymente.net/desarrollo/teoria-del-desarrollo-psicosocial-erikson#!

Viktor Frankl. (1946). El hombre en busca de sentido. Alemania: Herder.

Elizabeth Kubler- Ross. (2007). La Rueda de la vida. Edición de Kindle: B de Bolsillo.

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