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Nueva Normalidad

 

Por Lourdes Álvarez Hernández

Por Lourdes Álvarez Hernández

En esta ocasión no me enfocaré al tema con niños, les compartiré acerca de la experiencia que acabo de pasar en relación al Covid-19 y cómo ha influido en mi vida.

Empezaré comentando que yo no creía del todo en este virus, sin embargo intentaba tomar las mayores precauciones posibles, sin embargo el virus llego a mi familia, mediante mi hermano mayor, el que de plano no creía en lo absoluto, no se cuidaba y salía a todos lados con mucha normalidad. Un día empezó a sentir molestias y le mandaron a hacer la prueba del COVID-19, sin embargo se negó por falta de recursos, a partir de ahí todo fue negro para él, se aisló en su habitación, omitió los síntomas, dejo de comer, de dormir, de escuchar, y seguía pensando que no era COVID-19; lo visito un médico en casa, quien de igual forma le confirmo que no era el virus, solo debía tomar antibiótico y así paso una semana. Aun así el 06 de mayo me pidió que lo llevará a que se hiciera la prueba, para salir de dudas, y le preguntaron, que si sentía mal y respondió que no, ese mismo día a las 23:50 falleció, recuerdo que escuche el grito de mi cuñada y salí corriendo de mi habitación y yacía tirado en su cama, con la mirada perdida y sin respirar, les hable a mis sobrinos, porque yo me bloquee, no supe que hacer, ni cómo reaccionar y de igual forma les llame vía telefónica, a mis hermanos para avisarles lo que estaba ocurriendo y uno de ellos llego en menos de cinco minutos y se hizo cargo de la situación.

Recuerdo que mi padre llegaba a casa del trabajo, junto con el muchacho que lo ayuda y me dijo, “ya nos dejó hija”, yo no quería despertar a mi madre para darle esa mala noticia, sentía que también se me moría y pues mi padre se encargó de esa parte.

Esa noche fue la más terrible que he tenido desde hace mucho tiempo, ya que me invadió un sentimiento de culpa impresionante, solo pensando que si le hubiese puesto más atención, tal vez estaría en el hospital luchando por su vida, pero mi enojo y egoísmo, no me permitieron ver más allá de lo que él nos permitía.

Los trámites en esta época son aún más fríos, ya que como había una probabilidad de COVID-19, lo puso el médico forense, por tal motivo no te permiten realizar ningún tipo de ritual, llego la carrosa fúnebre a las 5:30 de la mañana, se tardaron media hora en prepararlo y nos fuimos a la funeraria, únicamente para que nos dieran fecha de entrega, debido a que había varios fallecidos y todos debían ser cremados, por tal razón el cuerpo de mi hermano, nos lo entregaban el sábado por la tarde.

Es necesario señalar que mi hermano era una persona obesa y justo le acababan de detectar diversos problemas de salud, como el corazón, riñón, ácido úrico y situaciones que debía tratarse, sin embargo se abandono por el tema económico, ya que se había quedado sin trabajo, su esposa no le prestaba la atención que requería, así como sus hijos, en ocasiones esto me hace pensar que es una de las razones por las cuales no quiso luchar para recuperarse, mientras escribo lo anterior pienso que es algo que yo me quiero creer para sentirme mejor y no del todo responsable por lo acontecimiento.

Pareciera que ahí acaba todo, pero no, fuimos todos a revisarnos y mi mamá y mi cuñada salieron positivas en COVID-19, empieza su asilamiento de 14 días debido a que no se sabe desde cuando lo contrajeron, por lo tanto no tenemos tiempo de vivir el duelo por la pérdida de mi hermano, estamos por salir de estos 14 días, con la angustia de que mi madre salga y no surjan síntomas, afortunadamente no ha presentado ninguno físico, sin embargo creo que tiene suficiente con la tristeza que está viviendo.

Esta aislada en su habitación sin poder abrazar a nadie, con el miedo de no despertar, con la angustia de que a los demás nos pase algo, con la culpa de no haber hecho algo por su hijo, al que no pudo volver a ver, del que no se pudo despedir.

Es frustrante no poder hacer algo más por tu familia, yo estoy haciendo todo lo posible porque mi madre se recupere y salgamos de esta pesadilla lo más rápido posible, sin embargo no estaremos como si nada pasara, porque a los que no nos ha dado, debemos cuidarnos más y a los que ya les dio, no significa que estén librados, o por lo menos eso creemos.

Como terapeuta y como persona, no encuentro nada que me reconforte, por lo tanto no sé qué decirle a los que están a mí alrededor, me he quedado sin palabras, tengo amigos que me acompañan, pero me hacen falta los abrazos para que pueda llorar desconsoladamente, me siento totalmente atrapada en un agujero y no sé cómo salir.

Esta Tercera Guerra Mundial, nos vino a cambiar la vida por completo, porque no regresaremos a nuestra normalidad, sino a una “nueva normalidad” en donde tenemos que aprender a vivir con los menos abrazos posibles, a estar lo menos que sea en contacto físico con los demás.

En lo personal esta “nueva normalidad” en el tema del contacto interpersonal, me será complicada, debido a que soy una persona a la que le gusta abrazar, le gusta estar conviviendo con los demás en diversas situaciones, emocionalmente me pegará mucho, sin embargo entiendo que la creatividad surgirá y encontraremos nuevas formas de estar juntos, mientras descubren la vacuna para este terrible virus.

Definitivamente es una situación compleja, pareciera que necesitamos perder a alguien para comprender la gravedad de las cosas y ponernos atención en todos los aspectos, esa será mi nueva normalidad, es a la que debo adaptarme y acompañar a otros que seguramente están en unas circunstancias similares y en especial a los niños, ya que considero que debemos de encontrar una manera creativa para que ellos se re-adapten a esta nueva era.

Sé que esto no es parte de los temas que se han venido atendiendo, sin embargo quise compartir un poco de mi experiencia en relación al COVID-19, tanto física como emocionalmente, ahorita ya estoy por terminar mis 14 días de encierro junto con mi familia y afortunadamente estamos bien.

Gracias por leerme y por favor cuídense mucho.

Diplomado en terapia infantil

Atenta invitación

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