Atizapán de Zaragoza

Estado de México

+52 5558210443

Informes

Lun - Vie 10:00 - 20:00

Horario de Atención

Las adicciones

 

Por E. David Ruiz Bravo

 

Por E. David Ruiz Bravo

En un tema tan amplio como lo es las adicciones, sería algo discriminativo el considerar solo las drogas como objeto de adicción o incluso el primero en la lista, es decir, el alcohol como los elementos más relevantes en el ámbito de las adicciones.

            Prácticamente podemos ser adictos a cualquier cosa que perciban los sentidos e incluso conductas y emociones, de ahí el título del presente.   Las adicciones buscan encontrar un equilibrio en nuestra vida y la sensación puede derivar desde solo ingerir alimentos o sustancias, aun si estas no son consideradas como drogas.  Pero también existen las adicciones a ciertas conductas, siendo la más antigua y considerada por Freud como la primera la masturbación, siendo esta adicción la antesala a la adicción a la pornografía.

            Luego entonces, debemos entender primero que son las adicciones antes de emitir un juicio en materia y con ello descartar situaciones mundanas que, sin imaginarlo siquiera resultan ser adicciones que pueden atentar contra la integridad del sujeto y en algunos casos de su entorno familiar, laboral, social o los tres.

Se trata de una patología que afecta tanto al comportamiento de las personas -y por ello tiene una faceta de alteración psicológica- como al cuerpo de esta y, más concretamente, a su cerebro -por lo que tiene otra vertiente como trastorno neurológico y psiquiátrico-, y se desencadena cuando la persona entra en un círculo vicioso de llevar a cabo la experiencia adictiva, por un lado, y sufrir malestar por llevar un tiempo sin experimentar esa vivencia saciante, por el otro. (psicología y mente 2022)

Debemos considerar que las adicciones, de cualquier tipo, se incrementan en cuanto al factor satisfactorio, demandando cada vez más, tornando al sujeto insaciable con aquello que satisface su adicción, partiendo del hecho de que no solo hablamos de ingesta de sustancias tóxicas o alimentos, sino también hablamos de conductas, manías y en casos extremos también se contemplan las emociones como sujetas de adicción.

Todas las adicciones dan lugar a lo que se conoce como tolerancia, que consiste en una tendencia creciente a depender cada vez más de aquello a lo que nos hemos vuelto adictos. Es decir, que a medida que la adicción progresa, cada vez necesitamos mayores cantidades de aquello a lo que somos adictos para llegar a sentirnos saciados por el momento. Esto hace que a medida que pasa el tiempo y la enfermedad se consolida, cada vez estemos más atrapados. (apa 2013)

Adicciones a sustancias

De entre todas las adicciones, las más conocidas suelen ser aquellas que tienen que ver con el consumo de sustancias. La legalidad y gravedad de los efectos de la droga en sí pueden ser muy variables, habiendo prácticamente de todo tipo. Veamos algunas de ellas.

El problema de esta sustancia no radica únicamente en que sea peligrosa por sí misma, sino que la mayoría de las sociedades tienen muy aceptado su consumo, quitándole importancia al alcoholismo y tratándolo como si fuera una práctica socialmente deseable. Sin embargo, pese a la gran presión existente para consumir alcohol, sus efectos se notan tanto a nivel físico, como problemas de equilibrio y la resaca, como cognitivo y psicológico, como inestabilidad emocional, agresividad y menor capacidad de reacción.  Aunado a lo anterior y como citamos en párrafos previos, la sensación de saciedad dista cada vez más, obligando al consumo extremo, ya que el organismo desarrolla resistencia a los efectos, tornando al sujeto en lo que su grupo social llamaría “aguantador” de “garganta profunda” por su extraordinaria capacidad de ingesta continua de alcohol, llegando a un punto en que la degustación pasa a segundo término, buscando solamente la sensación que brinda el estado etílico.

 

Encima, el síndrome de abstinencia a esta sustancia puede ser mortal, lo cual hace que las personas quienes sufren alcoholismo, además de los efectos nocivos de la adicción, tengan mucha dificultad para superarla.

Tabaquismo y nicotina. –

La sustancia que causa adicción al tabaco es la nicotina. El tabaco, al igual que el alcohol, es legal, sin embargo, parece que hay una mayor conciencia social sobre sus efectos perjudiciales. La nicotina es una sustancia que altera el funcionamiento del cerebro de forma significativa, provocando la adicción. Con el paso del tiempo, si la persona no se fuma su tan deseado cigarrillo, empieza a sentir malestar en forma de ansiedad y nerviosismo.

El humo del tabaco es el responsable de enfermedades respiratorias, como cáncer tanto en los pulmones como en la laringe, y también problemas del corazón como infartos y accidentes cardiovasculares.

 

Estimulantes y psicofármacos. –

            En este rubro existe una subclasificación que conduce a los psicofármacos a una controversial categoría de drogas adictivas, toda vez que el uso de estos puede ser prescrito por profesionales en materia cuya estricta vigilancia sobre el consumo por parte del paciente puede salirse de control, ya que éste, como ya explicamos, al generar resistencia opta por incrementar el consumo por iniciativa propia propiciando en sí mismo una adicción para encontrar el equilibrio anhelado, lo que quiera que esto signifique.  No obstante, implica necesariamente una adicción aun si la sustancia en cuestión fuese prescrita por un psiquiatra o por algún neurólogo o especialista en materia.

            Incluso sustancias como la cafeína también puede tornar a adicción, ya que la dependencia para poder “arrancar” la jornada con una tasa de café puede ser determinante, dado que el sujeto que no cumple con dicho ritual, puede comenzar a manifestar ansiedad e incluso mal humor sin percatarse que lo que su organismo demanda es solo cafeína. Lo mismo al ingerir sus alimentos y estos demandan el acompañamiento de una soda de cola, con alto nivel de cafeína, la cual –aunque legal- pero se torna adictiva.

            Dentro de esta categoría pueden también incorporarse el abuso de opiáceos, cannabis, esteroides, psicotrópicos y todo tipo de estupefacientes, los cuales, legales o no, generan dependencia con sus consabidas consecuencias, tanto por el uso de los mismos como la supresión y el consecuente síndrome de abstinencia.  Este último es en gran parte la zona roja del consumo, ya que, en su desesperación, el super-yo queda bloqueado, el ello se libera y la necesidad puede conducir a tomar medidas y acciones que puedan atentar contra el sujeto mismo y cualquier persona cercana, ya que la psicosis generada por la abstinencia la considera el enemigo a vencer o quien oculta el estimulante y por consiguiente busca la agresión como satisfactor inmediato en búsqueda de su droga.

            Cuando hablamos de adicción a alimentos, algunas personas tienden a la sorpresa, arguyendo –sin fundamento- que un alimento no puede ser adictivo toda vez que no contiene sustancia que estimule el cerebro y obligue al consumo recurrente.   Sin embargo, tan solo el gusto por dicho alimento y su necesidad de ingesta continua o recurrente ya implica en si una adicción.  Ej: El chocolate, el cual genera una sensación antidepresiva y el consumidor percibe una sensación de tranquilidad después de su ingesta.  

Si esto no fuese suficiente, la adicción a los alimentos estriba tan solo en la necesidad de saciedad mediante la ingesta continua sin especificar de qué tipo de alimentos, tornando la adicción en conductual más que en adicción de consumo.

Adicciones comportamentales

No son únicamente adicciones aquellas en las que se abuse de una sustancia determinada, como ya hemos expuesto. El realizar conductas de forma descontrolada y que puedan repercutir negativamente en el desempeño de la persona también se consideran conductas adictivas. Veamos los principales comportamientos que pueden desembocar en adicciones.

Pornografía

El sexo es una necesidad básica del ser humano, sin embargo, el hacerlo se vuelve en un problema cuando se dedica gran parte del tiempo a esta actividad, ya sea en compañía o solo, utilizando la pornografía para llegar a la excitación sexual.

La pornografía, de hecho, es un material que se puede volver extremadamente adictivo, dado que implica conseguir la excitación sin necesidad de tener que interactuar con otras personas.

Esto puede implicar una serie de problemas como efectos no deseados. Entre ellos, y sobre todo debido a la hipersexualización que se hace de las personas en los vídeos y revistas porno, la persona pasa a no poder excitarse con gente ‘normal’.

El juego y apuestas

La ludopatía es un trastorno serio, que puede implicar desde la pérdida de valioso tiempo que se podría dedicar de forma mucho más productiva al gasto de enormes cantidades de dinero, como se está a la expectativa de recibir el premio, la persona no deja de continuar jugando, entrando en un ciclo que puede no tener fin.

Compras

La adicción a las compras, si bien no es una conducta adictiva muy conocida, tiene como principal problema el de consumir ingentes cantidades de dinero en productos y servicios que no son necesarios.

Nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías han invadido prácticamente todos los aspectos de la vida tal y como la conocíamos. celulares, computadoras, videoconsolas y todo tipo de dispositivo electrónico se puede encontrar en prácticamente cualquier situación.

Cada vez más las personas no se puedan desenganchar de sus aparatos, debido a que han desarrollado una importante dependencia a estos dispositivos y los necesitan para hacer su día a día. No conocen otra cosa. Es de especial mención la adicción a internet, especialmente visible en jóvenes. Ya sea para documentarse o para jugar a juegos online, no son pocos los adolescentes quienes les daría un síncope si tuvieran que pasar un día sin poder conectarse.

Trabajo

En la sociedad en la que vivimos se ha ido fomentando la cultura del sacrificio en el lugar de trabajo, con la intención de conseguir el máximo beneficio para la familia. El problema es que el propio trabajo puede convertirse en una adicción, surgiendo en los últimos años el término “workaholic” para hacer referencia a esta situación.

Si bien trabajar es algo necesario para poder subsistir, el hecho de darle mayor papel al lugar de trabajo antes que otros aspectos de la vida como son las relaciones personales, el cuidado de los hijos o el invertir en las aficiones propias implica un empeoramiento generalizado del nivel de vida.

En una opinión netamente personal, la adicción al trabajo también puede resultar de la aversión a lo que de éste sigue, sea el llegar a casa, la interacción con el núcleo familiar o simplemente enfrentar la realidad.

Emociones

            La adicción a las emociones estriba en la necesidad de sentirse de determinada forma en cuanto a estado de ánimo, siendo la más común la tristeza y soledad, ya que en algunos casos esto llama la atención a terceros, quienes optan por brindar asistencia a quien lo padece haciéndolo sentir atendido, apoyado, querido, siendo estos los satisfactores que inconscientemente busca por encima del estado de ánimo, llevando a un círculo vicioso tal estado de ánimo, lo cual conduce al inconsciente a reiniciar el ciclo con posiciones de depresión en algunos casos o también, en casos excepcionales, la búsqueda de un ánimo positivo, ya que así me obliga a dejar a un lado las preocupaciones de situaciones reales, mismas que estoy evadiendo por estado anímico positivo.

            Algunos consideran el siguiente rubro como nulo, ya que también la necesidad de expresar un mal humor es la válvula de escape ante la frustración e incluso depresión, pero para salir de ellas es menester el tornar en gruñón e intolerante, ya que las manifestaciones de este estado de ánimo permiten la liberación de adrenalina y supresión de oxitocina.

 

            En resumen, las adicciones no solo se remiten al consumo de drogas, aquello que nuestro inconsciente demanda como conducta, ingesta, actitud o manía y que nuestra capacidad de razonamiento no puede controlar y que demanda su atención por encima de prioridades naturales es indudablemente un síntoma de adicción y como tal, el primer paso es aceptar que ésta existe.  Caso contrario el problema jamás podrá ser controlado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

           

 

 

Sitios webs

Manejo de la adicción en la atención primaria – Centro Acción (centroaccion.es)¿Qué es una adicción? Características y síntomas de esta patología (psicologiaymente.com)

www.adicciones.org

www.betania.org.ar

www.huertasterapeuticas.com.ar

www.tratamientoparaadicciones.com

Diplomado en psicología clínica

Atenta invitación

Acerca de lo que compartimos en el Blog:


La AMPSIE no es responsable por ningún contenido de videos, fotos, artículos libros enlazadas con este blog. Todo ese contenido está enlazado con sitios tan conocidos como YouTube, Vimeo, Vevo,  recursos y libros encontrados en la web, del mismo modo si tienes algún recurso que quisieras compartir libremente para la comunidad, puedes enviarlo a nuestro correo y pronto lo verás publicado.  El objetivo de este blog es promover la difusión de la psicología, la psicoterapia y la educación, no la piratería. Si tú consideras que algún contenido de este blog viola tus derechos, por favor contactar al web master y lo retiraremos inmediatamente. Por favor escribe a 
[email protected]