LA SOLEDAD EN LOS NIÑOS

LA SOLEDAD EN LOS NIÑOS

 

Por Psic. Cuevas Flores Daniela Adriana

 

Por Psic. Cuevas Flores Daniela Adriana

Se ha hablado mucho sobre el grado de soledad en los niños. La soledad se percibe como una falta de conexión con los demás, tanto por la cantidad de relaciones sociales como por su calidad. La presencia física de personas importantes para nosotros no es condición suficiente para no sentirnos solos, necesitamos sentirnos conectados con ellos.

El ser humano es social por naturaleza, todo individuo necesita a alguien con quien relacionarse y sentirse dentro de un grupo. Sin embargo, a veces es difícil hacerse amigos. Una situación que puede hacer que los niños se sientan marginados y se pregunten si hay algo mal que haga que otros eviten su contacto. A nivel mental, que un niño no tenga amigos cercanos y una falta de contacto social en general, provoca angustia en las personas. La tristeza también es una nota dominante en estos casos, provocando una sensación de vacío, aislamiento y distanciamiento del resto.

En el caso de los menores, la soledad puede tener efectos a largo plazo, impidiéndoles desarrollar sus habilidades sociales. En los niños, una soledad persistente puede llevar a todo tipo de problemas. La falta de conexión social con los compañeros es la verdadera razón de la mayoría de los abandonos. Los niños se centran en su estado de marginación y pueden desarrollar un comportamiento delictivo y otras formas de comportamiento antisocial. La soledad es un problema importante que puede predisponer a los niños pequeños a consecuencias negativas inmediatas y a largo plazo. Los niños que se sienten solos a menudo se sienten excluidos, un sentimiento que puede ser perjudicial para su autoestima. También pueden experimentar sentimientos de tristeza, malestar, aburrimiento y alienación.

Es importante señalar que las experiencias de la primera infancia que contribuyen a la soledad pueden predecir la soledad en la edad adulta. Como resultado, los niños solitarios pueden perder muchas oportunidades de interactuar con sus compañeros y aprender habilidades importantes para la vida.

Rubio (2001) distingue entre los conceptos de sentir soledad y estar solo. Sentir la soledad lo relaciona con la ausencia y la tristeza, lo describe como un sentimiento interno y doloroso, mientras que el estar solo, lo ubica como la carencia de compañía, tanto de contactos sociales como familiares.

Weiss (1973) entiende la soledad está compuesta por 2 dimensiones: soledad social referida a un déficit en las relaciones sociales, en la red social y en el soporte social; y soledad emocional que indica una carencia de cercanía o intimidad con otro.

De acuerdo con los autores antes mencionados las características de la soledad son: abandono, incomprensión, desamparo, sentirse apartados, solos, tristes, rechazados y sienten que a otros les molesta su forma de ser, las cuales no se encuentran aisladas, sino que se relacionan unas con otras.

Cuando los niños se sienten abandonados, tienden a sentirse incomprendidos, apartados, solos, tristes, rechazados y pueden llegar a concebir la idea de que a otros les molesta su forma de ser, la persona solitaria tiende a atribuir su soledad a fallas en sí misma.

Otros investigadores como Buhs y Ladd (2001) encontraron que quienes experimentan niveles altos de soledad e insatisfacción social muestran una disminución de su participación en clase, expresan un deseo de evitar el centro escolar y alcanzan un rendimiento académico menor.

Se puede sentir la soledad como un sentimiento interno y doloroso, se puede experimentar el estar solo en carente compañía de contactos sociales y familiares, pero en ocasiones puede ser obligada y percibida como desagradable y sus consecuencias pueden afrontarse de manera negativa o positiva, también puede ser voluntaria y percibida de forma diferente.

El vínculo con personas significativas y la pertenencia a grupos sociales es fundamental para el buen desarrollo cognitivo y afectivo del niño y del adolescente. La falta de relaciones significativas de calidad y en la cantidad necesaria puede provocar al niño y al adolescente tristeza, malestar, aburrimiento, emociones positivas reducidas, sentimientos de vacío, vivencias de aislamiento y distanciamiento y angustia. Los niños que se sienten solos se sienten excluidos. Este es un sentimiento que puede ser perjudicial para el desarrollo de su autoestima.

Asimismo, la soledad en la infancia y la adolescencia tiene consecuencias negativas para el bienestar y la salud mental en etapas posteriores de la vida.

Podemos ayudar a erradicar el sentimiento de soledad:

  • Escuchándolos y observando sus comportamientos, entendiendo por qué hacen lo que hacen y qué necesidades afectivas tienen y no se están cubriendo.
  • No juzgándoles, ofreciéndoles la ayuda, y pensando junto a ellos las posibles soluciones, teniendo muy en cuenta sus opiniones.
  • Realizando un trabajo coordinado familia-colegio. Es esencial que padres y profesores intervengan juntos.
  • Apoyándoles en sus hobbies. Si el niño no encaja en el colegio, se le puede compensar con actividades que le gusten, ya sean deportivas, intelectuales o lúdicas.
  • Reforzando las áreas de actividad y conocimiento en las que destaquen y permitiendo que se desarrolle en sus habilidades y cualidades personales.

Con todo este texto es fundamental poner atención a los factores que pueden denotar la aparición de este fenómeno psicosocial llamado soledad, dada su creciente incidencia, encontrando que presenta características comunes que puede afectar a todos sin importar género, edad, estado civil o estatus social, pues comienza a ser importante en la actualidad, dada su creciente incidencia. Por último, se sugiere seguir realizando investigaciones para profundizar en el conocimiento de dicho fenómeno, así como sus consecuencias en la población infantil.

Referencias:

  • Buhs, E. y Ladd, G. (2001). Peer rejection as antecedent of young children’s school adjustment: An examination of mediating processes. Developmental Psychology, 37(4), pp. 550-560.
  • Rubio, R. (2001). Un estudio sobre la soledad en personas mayores: entre el estar solo y el sentirse solo. Revista Multidisciplinar de Gerontología, 11 (1), pp. 23-28.
  • Weiss, R. (1973). Loneliness: The Experience of Emotional and Social Isolation. Cambridge: Publisher MIT Press.

Diplomado en Psicología Clínica

Atenta invitación

Acerca de lo que compartimos en el Blog:


La AMPSIE no es responsable por ningún contenido de videos, fotos, artículos libros enlazadas con este blog. Todo ese contenido está enlazado con sitios tan conocidos como YouTube, Vimeo, Vevo,  recursos y libros encontrados en la web, del mismo modo si tienes algún recurso que quisieras compartir libremente para la comunidad, puedes enviarlo a nuestro correo y pronto lo verás publicado.  El objetivo de este blog es promover la difusión de la psicología, la psicoterapia y la educación, no la piratería. Si tú consideras que algún contenido de este blog viola tus derechos, por favor contactar al web master y lo retiraremos inmediatamente. Por favor escribe a 
info@psicoedu.org

Deja una respuesta