LA PEDAGOGÍA CONSTRUCTIVISTA EN LA LABOR DOCENTE COTIDIANA

LA PEDAGOGÍA CONSTRUCTIVISTA EN LA LABOR DOCENTE COTIDIANA

Por DANIELA SUE-HEI QUEZADA MARTINEZ

 

Por DANIELA SUE-HEI QUEZADA MARTINEZ

Hoy en día al hablar o al ubicarnos en el quehacer docente existen aspectos esenciales que no podemos dejar de lado, uno de ellos es el conocer los referentes fundamentales, es decir, aquellas bases sobre las cuales se asienta la pedagogía actual. Dentro de ellas las diversas corrientes pedagógicas constituyen un elemento esencial, que nos puede ayudar a entender y a encontrar respuestas a todo lo que está inmerso en la enseñanza y el aprendizaje, además de que son las que respaldan muchas de las estrategias, enfoques y metodologías en la labor docente de nuestros días.

Nuestra labor tendría que estar acompañada de una revisión constante de estos referentes, ya que no importando el enfoque sobre el cual basemos y estructuremos nuestro trabajo, muchas veces podremos encontrar en ellos cierto apoyo y pautas que nos conduzcan hacia la reflexión, análisis y replanteamiento de los sucesos a los que nos enfrentamos día con día en las escuelas. Dentro de las corrientes o enfoques pedagógicos, existe una que nos resulta imprescindible revisar, como lo es: el constructivismo.

“La concepción constructivista no es en un sentido estricto una teoría, sino más bien un marco explicativo que partiendo de la consideración social y socializadora de la educación escolar, integra aportaciones diversas cuyo denominador común lo constituye un acuerdo en torno a los principios constructivistas” (SOLÉ Y COLL, 1993).

La pedagogía constructivista propone un paradigma en donde el proceso de enseñanza se percibe y se lleva a cabo como un proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto, de modo que el conocimiento sea una auténtica construcción operada por la persona que aprende. Una de las ideas centrales del constructivismo es que el aprendizaje humano se construye, que la mente de las personas elabora nuevos conocimientos, a partir de la base de enseñanzas anteriores. El aprendizaje de los estudiantes debe ser activo, tienen que participar en diversas actividades en lugar de permanecer de manera pasiva únicamente observando y escuchando lo que se les explica.

De acuerdo con esta corriente el conocimiento no se descubre, sino se construye; por eso considera como verdadera a la enseñanza que contribuye al desarrollo del ser humano, y en función de la cual se puede explicar y valorar cada aprendizaje particular.

Aunque la pedagogía constructivista es una amalgama de diferentes fuentes y aproximaciones teóricas, se puede señalar que la teoría genética de Jean Piaget es uno de sus soportes fundamentales. Propuso que, en los aspectos cognitivos y sociales del comportamiento, el hombre no es solamente producto del medio ambiente o de sus disposiciones internas, sino más bien un resultado paulatino de la interacción entre dichos factores. En dicha perspectiva constructivista “se considera al sujeto destinatario de la educación formal – el alumno – como el constructor y el responsable de su propio aprendizaje; al profesor como el coordinador o promotor de los aprendizajes escolares; y a los contenidos como forma de circular y estructurar significados” (COLL, 1993).

Los principales elementos de la Pedagogía Constructivista son:

  1. La concepción del alumno y el profesor; se plantea que el primero es el responsable y constructor de su propio aprendizaje, y el profesor, el coordinador y guía del aprendizaje del alumno.
  2. La relación entre contenidos escolares y alumnos; propone que los primeros no deben ser arbitrarios, puesto que en su elección entra la participación de los alumnos. (COLL, 1993)

Lo anterior nos lleva a decir que la pedagogía constructivista es una corriente contemporánea que busca una forma de educación más dinámica y activa dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje donde se contempla al alumno como el constructor de su propio conocimiento apoyándose en conocimientos previos, son interesantes los postulados de dicho enfoque, pero hemos de decir que lamentablemente el sistema educativo mexicano sigue encasillado en la educación tradicionalista, incapaz de probar nuevas formas de enseñar, y en muchas ocasiones repitiendo patrones establecidos de enseñanza y desconociendo las corrientes pedagógicas contemporáneas. De ahí que muy frecuentemente podemos escuchar cómo los docentes se catalogan como constructivistas y señalan que aplican esa teoría en su trabajo, desconociendo lo fundamental de ella, o por el contrario nos encontramos con docentes que llevan a cabo formas y métodos de enseñanza innovadoras sin saber que están aplicando aspectos del presente enfoque.

También podemos decir que muchos docentes tenemos en ocasiones la creencia de que sí poseemos un conocimiento podemos dárselo a quien no lo tiene, sin riesgo de que el conocimiento se modifique en el proceso de transmisión. En el salón de clases con nuestros alumnos, muchas veces, consciente o inconscientemente asumimos roles y actitudes vivenciadas en los tiempos en que fuimos alumnos, enseñamos como nos enseñaron, esa es justamente la explicación de que algunos o muchos errores los seguimos perpetuando en nuestra labor cotidiana.

Acercándonos a la conclusión podemos señalar que el proceso de enseñanza-aprendizaje no debe ser una actividad mecanizada circunscrita a la transmisión de información, es algo mucho más complejo en donde participan las diferentes estructuras mentales de los sujetos, puesto que todos aprendemos de diferentes formas, incluyendo siempre los saberes previos y el entorno sociocultural en que nos desenvolvemos.

Podemos concluir diciendo que en nuestra labor docente cotidiana no debemos perder de vista que para poder sobrevivir tenemos necesariamente que construir y para construir hay que estar activos, sobre todo, cuando el enfoque constructivista enfatiza que la manera de adquirir conocimientos es mediante la exploración y la manipulación activa de objetos e ideas, tanto abstractas como concretas. No olvidar que nuestros alumnos necesitan de un modelo de enseñanza que les permita un mejor y más significativo aprendizaje que a su vez los lleve a adaptarse al nuevo mundo al que se enfrentan; en el que puedan aprender y poner en práctica sus conocimientos previos, conocimientos que tal vez les brinden una seguridad en el momento de aprender nuevos y confianza en sí mismos y sus capacidades.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 

Solé, I. y César C. (1993). Los Profesores y la Concepción Constructivista. Barcelona, España.

COLL, C. (1993). Constructivismo e intervención educativa ¿Cómo enseñar lo que se ha de construir?. España.

SEP. (1995). Corrientes Pedagógicas Contemporáneas (Antología básica) Licenciatura en Educación. México.

Diplomado en Psicología Clínica

Atenta invitación

Acerca de lo que compartimos en el Blog:


La AMPSIE no es responsable por ningún contenido de videos, fotos, artículos libros enlazadas con este blog. Todo ese contenido está enlazado con sitios tan conocidos como YouTube, Vimeo, Vevo,  recursos y libros encontrados en la web, del mismo modo si tienes algún recurso que quisieras compartir libremente para la comunidad, puedes enviarlo a nuestro correo y pronto lo verás publicado.  El objetivo de este blog es promover la difusión de la psicología, la psicoterapia y la educación, no la piratería. Si tú consideras que algún contenido de este blog viola tus derechos, por favor contactar al web master y lo retiraremos inmediatamente. Por favor escribe a 
info@psicoedu.org

Deja un comentario