La comunidad escolar como una segunda casa pero… ¿Y la primera casa?

La comunidad escolar como una segunda casa pero…  ¿Y la primera casa?

 LTF. Stephany Alejandra Fauvet Gutiérrez

Los niños pasan la mitad de su día en una institución educativa y hay algunos que pueden incluso pasar mucho más tiempo dentro de ella. Siempre conviviendo con personas, desarrollándose, viviendo experiencias, aprendiendo y muchas otras cosas más de las que la escuela puede darles.

Se dice que es muy importante elegir un buen plantel educativo pues la escuela es su segundo hogar y es ahí donde se podrá saber con certeza si el niño obtendrá un buen desarrollo personal. Podemos hablar que lo que se debe buscar en un plantel educativo  podría ser una enseñanza en la resolución de problemas y no por referirnos a las asignaturas más bien a las situaciones reales que se presentan y deben enfrentar.

La socialización, convivir con compañeros, maestros, identificar con quienes puede ser más cercanos, con quien interactúan más o se identifican. La formación de carácter, que aprendan buenos valores, que desarrollen aptitudes humanas. La enseñanza de siempre mirar hacia un futuro, a lo que aspiran ser y muchos otros factores que se pueden buscar.

Y  puede tener algo cierto son puntos que como padres esperan sus hijos desarrollen en una institución educativa  pero ¿Qué pasa con la primera casa? El hogar.

Tenemos grandes expectativas de las instituciones educativas y está bien, pero debemos recordar algo muy importante, el hogar es la primera casa, este vínculo será el primer contacto que el niño podrá tener y podrá mostrarse cuando comience sus experiencias de vida. La familia no sólo debe inculcarle a primera instancia los valores  responsabilidad, tolerancia, generosidad, convivencia, amor por cultura y el saber. La familia puede hacer mucho más por educar a los hijos.

Puede prepararlos para potenciar su responsabilidad en la toma de decisiones. Sobresaltar  la capacidad organizativa, de razonamiento. Trabajar el valor del esfuerzo, responsabilidad financiera, valor del pensamiento crítico y muchos otros necesarios para la vida.

He escuchado decir a muchos padres que han cambiado a sus hijos de escuelas, o comentarios con respecto a los bajos rendimientos que como educación algunas instituciones ofertan pero debemos estar conscientes que muchos problemas que los niños  presentan o razones por las que no tiene ese rendimiento no se deben al plantel educativo si no a los  problemas que podrían estar desde la casa.

El interior de la escuela se convierte una guía de conocimientos  que los alumnos deben cumplir con el perfil estándar que cada institución brinde junto con  los valores y principios que se les inculque en casa; estos se irán a la par, reforzando y promoviendo nuevas cualidades e impulsando su capacidad y potencial.

En la actualidad podemos observar muchos problemas de conductas agresivas, violencia, faltas de respeto a las personas con autoridad y muchos otros conflictos que se presentan dentro de la escuela cuando antes no se hacía mucho auge por estas situaciones. Y es que hoy en día observamos que  muchos factores influyen más de lo que antes no se hacía; por ejemplo: la tecnología, ahora en lugar de lidiar con el niño, se le da una tableta o un celular para que el este entretenido, la exposición a la información aumentada, ahora internet te da respuesta a todo sea buena, mala y todo mundo sabe todo. La falta de mamá y papá en todo el día porque están en el trabajo y miles de situaciones que están influyendo ahora.

Y no es que tengamos que volver en el tiempo y vivir como antes, por supuesto que no, pero necesitamos aprender a vivir con lo nuevo que nos rodea y a no olvidarnos que los valores y principios se aprenden con las acciones y las enseñanzas eso no cambia lo que cambia son nuestros ejemplos.

Si logramos que la enseñanza en casa sea adecuada, que se enseñe lo que es correcto y lo que no, como reaccionar, enfrentar problemas, convivir con todo tipo de personas  y que la escuela refuerce eso que nos dijeron en casa y  por medio de sus actividades escolares, trabajos en equipo, desarrollo de culturas por medio de sus dinámicas, convivencia entre los alumnos sin importar edad, color, grupo, el respeto por los demás y por uno mismo, la responsabilidad en uno mismo y compartida, la dedicación a lo que hacemos. Pienso que cumpliendo estas acciones los niños podrían desarrollar su potencial máximo.

Y mucho mejor si el hogar (la familia) y la escuela van tomadas de la mano en el camino del niño. Lo que uno no puede ver el otro tal vez si, sabiendo una parte se informa y en conjunto se trabaja para sacar ese potencial de los niños.

Recordemos la educación tiene más éxito cuando familia y escuela se coordinan, se apoyan, se entienden. Si el niño es lo más importante para todos y cuando todas las partes se forman e informan adecuadamente para trabajar desde la comprensión mutua en beneficio de los pequeños.

BIBLIOGRAFÍA

Bailén, E. (17 de Febrero de 2017). EL PAÍS. Obtenido de ¿Se educa en casa y se aprende en la escuela?: https://elpais.com/elpais/2017/02/08/mamas_papas/1486553720_440045.html

García, J. (19 de Abril de 2017). ” Mi escuela es la segunda casa, y mi casa es mi primera escuela “. Obtenido de https://www.jashielgarcia.com/single-post/2017/04/19/%E2%80%9CMi-escuela-es-mi-segunda-casa-pero-mi-casa-es-mi-primera-escuela%E2%80%9D

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