El rol de la familia en la intervención en niños con problemas de lenguaje

El rol de la familia en la intervención en niños con problemas de lenguaje

 

Por ISA SARAY GÁLVEZ FIGUEROA

 

Por ISA SARAY GÁLVEZ FIGUEROA

En los últimos años se ha tenido un incremento considerable en la prevalencia de dificultades asociadas al lenguaje, que pueden ser permanentes o transitorias. Este tipo de trastornos se han relacionado con mayor frecuencia a conductas en el área social, emocional y académica. (Acosta, 2004). Sobre la relación con el área social, de acuerdo con Bruner (1983) la interacción social tiene gran impacto en el desarrollo del lenguaje y sus alteraciones.

De esta forma, los tutores de los niños, que en su gran mayoría es la familia, no solo tienen impacto en la forma en la que el niño adquiere el lenguaje, sino que tienen un papel fundamental en las posibles dificultes que pudieran presentarse asociadas al mismo. Todo niño necesita criarse en un ambiente de confianza y atención por parte de algún familiar para tener un desarrollo normal y armónico; los niños criados en un ambiente familiar carente de afecto tienen tendencia a generar retrasos en su desarrollo integral, teniendo impacto en la adquisición de su lenguaje (Moreno, 2006). Es por esta razón que, ante la presencia de un trastorno de lenguaje, la familia es un factor indispensable para tener en cuenta cuando se va a iniciar con un proceso de intervención.

La familia como ayuda en la intervención

No podemos considerar llevar a cabo un modelo de intervención centrado en el terapeuta en donde él sea el máximo responsable del proceso dado que la mayor parte del tiempo el niño convive en un contexto familiar, es así como, la adquisición del lenguaje surge de la interacción de un individuo con su ambiente. Están presentes factores tanto innatos como adquiridos a través de la interacción con el medio de en el que vive, crece y desarrolla el niño. (Pérez & Salmerón, 2006)

Si bien el terapeuta de lenguaje es quien realiza las evaluaciones, plantea los objetivos y estrategias a seguir, no podrá alcanzarlos sin el trabajo colaborativo con la familia. Por esta razón, no se puede considerar a los padres como simples “testigos” del proceso de intervención.

Si bien es cierto que los terapeutas de lenguaje son los encargados directos de la intervención del niño, es indispensable que los padres apoyen algunas fases del proceso de intervención realizando actividades concretas. Si la familia se mantiene como agente activo se podrá garantizar el mantenimiento de los progresos adquiridos en el contexto de terapia y su impacto en el entorno familiar.

El contexto ambiental en el que el niño vive y crece tiene un papel fundamental en la adquisición y desarrollo de la comunicación y lenguaje oral. El lenguaje se va conformando gracias a la exposición de modelos lingüísticos correctos que parten de la familia, y al establecimiento de situaciones que favorezcan la práctica del lenguaje, consolidación y perfeccionamiento de este, de igual forma, a través de la familia (Vygotsky,1986).

De acuerdo con Vygotsky (1986) el tener una base socio-emocional sólida es necesaria y benéfica para una adecuada asimilación de los aprendizajes en los niños, y esta solides socio-emocional parte en gran medida del núcleo familiar. Si la familia es un agente activo en el desarrollo del niño, puede darse un proceso de intervención cuanto más pequeño sea el niño, ya que, de acuerdo con Moreno (2006) los niños más grandes tienen más dificultades para adaptarse a un proceso terapéutico con extraños a diferencia de los niños más pequeños que se adaptan mejor y tienen mayor flexibilidad en la terapia y mayor presencia de los padres para involucrarlos en el proceso. Asimismo, las dificultades de lenguaje que no se atienden en edades tempranas dejan huella en los aprendizajes posteriores y marcan el camino de su desarrollo a lo largo de toda su vida escolar.

Por otro lado, involucrar a la familia en el proceso no implica únicamente generar acciones que se implementen durante la intervención, sino implica involucrarlos de tal forma que las estrategias utilizadas con la familia mejoren las interacciones familiares en el presente y en el futuro. (Fernández, 2009)

Podemos concluir que la familia juega un rol sumamente importante en el desarrollo del lenguaje y sus posibles trastornos debido a que es en el entorno familiar en donde el niño aprende y desarrolla sus habilidades lingüísticas. Por esta razón es poco viable considerar un modelo de intervención que anule la participación de los padres como agentes activos del proceso. Aún cuando las estrategias de intervención del terapeuta tengan buenos resultados, el involucramiento de la familia en el proceso de intervención impacta positivamente en el desarrollo lingüístico del niño y favorece el uso del lenguaje en contextos naturales que permiten que la adquisición del lenguaje por parte del niño sea más fácil y trascendente.  

Por otro lado, al involucrar a la familia, se estrechan los vínculos afectivos y esto permite que aumente el grado de satisfacción de los miembros al notar los avances en el niño y que el impacto negativo por la crianza de un niño con alteraciones de lenguaje se reduzca. Es necesario continuar con capacitando a padres para hacerlos más sensibles y receptivos a las señales del niño en su desarrollo.

Referencias:

  • Acosta, V. M. (2004). Las prácticas educativas ante las dificultades del lenguaje. Una propuesta desde la acción. Barcelona: Ars Médica
  • Bruner, J. (1983): El Habla del Niño. Ed. Paidós. Bs. As.
  • Vigotsky, L. S. (1986). Aprendizaje y desarrollo intelectual en la edad escolar. En Luria-Leontiev-Vigotsky. Psicología y pedagogía. Madrid: Akal.
  • Fernández, C. (2009). IMPLICACIÓN DE LAS FAMILIAS EN LA RESPUESTA EDUCATIVA A LAS DIFICULTADES DE LENGUAJE. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 3(1),109-118. [fecha de Consulta 18 de Febrero de 2022]. ISSN: 0214-9877. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=349832322012
  • Moreno J.M. & Rabazo M.J. (2006). Intervención psicopedagógica en niños Maltratados: Estimulación del lenguaje.  Electronic Journal of Research in Educational Psychology, 4(1),155-175. [fecha de Consulta 18 de Febrero de 2022]. ISSN: Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=293123488008
  • Pérez, P. & Salmerón, T. (2006). Desarrollo de la comunicación y del lenguaje: indicadores de preocupación. Pediatría Atención Primaria, VIII (32),111-125. [fecha de Consulta 18 de Febrero de 2022]. ISSN: 1139-7632. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=366638693012

Diplomado en psicología clínica

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