Atizapán de Zaragoza

Estado de México

+52 5558210443

Informes

Lun - Vie 10:00 - 20:00

Horario de Atención

El pánico en redes ¿La evolución de la histeria colectiva?

 

Por Patricia de Jesus Valdovinos Ramirez

 

apps-426559_1920

Por Patricia de Jesus Valdovinos Ramirez

En los últimos meses se ha sentido en el mundo un clima de miedo e indefensión, de arrepentimiento, de incredulidad, pero sobre todo de pánico, pero la histeria que se ha venido generando no se ve en casos aislados, se ha generado un clima de histeria colectiva, en el caso particular de México se ha ido de un pánico a otro en cuestión de semanas, que da el mejor ejemplo de lo que es la histeria o pánico colectivo a gran escala, en cuestión de semanas se pasó del pánico que genera la inseguridad y violencia, los feminicidios, las desapariciones, el latente miedo a un colapso económico, y el coronavirus, pero vamos desglosando de a poco.

La histeria colectiva, histeria en masa o histeria en grupo es un fenómeno sociológico que presenta los mismos o similares síntomas por más de una persona, dentro de esta se desarrolla un comportamiento que es imitado por los que conforman el grupo, se puede disparar por varios factores entre los que se encuentra el miedo irracional, seguir en forma ciega a un líder, hechos o creencias sobre naturales, enfermedades en comunidad, entre otros. La mayor parte de los casos documentados han ocurrido en grupos específicos dentro de entornos específicos sin embargo la exposición a los medios masivos de comunicación han permitido que se esparza el pánico y que se presente en grupos de personas que sin tener contacto físico incluso cercanía, presenten síntomas que podrían entrar dentro de este.

¿Pero que ha desatado el pánico? Los constantes ataques informativos y testimonios dentro de las redes sociales, si bien las redes sociales nos han llevado a una nueva era de acercamiento, también nos ha llevado a conocer en cuestión de minutos lo que pasa alrededor del mundo, a saber de otras personas que aunque lejanas se sienten cercanas, dichas redes han ayudado a exponer casos como desapariciones ayudado a difundir, resolver e incluso encontrar a quienes se buscan, a apoyar a personas que lo necesitan en caso de siniestro, apoyo a enfermos, impulsar negocios, ayuda a quienes menos tiene, así como promoción de negocios, ventas de todo tipo, rentas, y ha evolucionado el periodismo, pero como todo ha sido un nuevo lugar para difundir rumores.

Las redes sociales se han vuelto un juez y un verdugo de las masas donde los pedirles enmascaran vida perfectas pero los comentarios desenmascaran iras irracionales, nos convierte en juez de cada paso de los demás, de las notas, de la publicidad y de expertos en todo tipo de temas, desata polémicas y enfrentamientos entre la población y esto es de lo que se sirven quienes quieren infundir el pánico que anteriormente se hacía de boca a boca pero ahora se tiene el poder de mentir con un clic, de desprestigiar, de atacar y de alterar a la población, al enterarnos de las cosas que suceden en cuestión de segundos los rumores antes circulaban de a poco ahora son es cuestión de compartir, de un share, convierte en ciertos rumores de antaño de paneles blancas asechando, de hombres extraños llevándose niños, de camionetas levantando jovencitas, a los retenes donde encuentran tráileres llenos con cuerpos sin órganos, que lleva al temor, al pánico al exterior, a la ansiedad de no regresar a salvo o que los seres queridos no lo hagan, incluso a agradecer por llegar todos juntos a la noche sabiendo que el pánico regresara por la mañana, casos como el de Lima que relata el periódico el comercio ocurridos en 2016 sobre una alerta por el tráfico de órganos, en el mensaje se adjuntaba fotos y se relataba el hallazgo de un niño de cuatro años y una joven de diecisiete años, donde según la población; los traficantes, son una pareja que se encontraban detenida al haber sido confundidos, casi linchados y resguardados por las autoridades, la población al decidir tomar justicia armaron un revuelo quemando autos, aventando bombas molotov y disparando lo que desencadeno la muerte de una mujer no relacionada, casos como este son más comunes de lo que se podría creer, se utilizan redes como Facebook, Twitter, YouTube y sobre todo WhatsApp para circular la desinformación y rumores que infunden temor.

Como señala Carlos Herrera en su programa de radio español, las redes sociales nos han llevado a que cualquier especulación sin sentido tiene más crédito que la opinión de un experto, cual quiere testimonio del hermano del vecino del amigo tiene veracidad pues nuestro sentido de defensa toman como verídico todo aquello que nos puede hacer daño y nos puede llevar a creer en ello pues se tiene la idea que las autoridades nos esconden información y es más fiable una persona común y nuestra  tradicional creencia en los dogmas nos lleva a no dudar de su veracidad. Pero estas mismas redes nos han llevado a no saber diferenciar de notas falsas de las que son realmente verídicas, anteriormente las fuentes de información como noticieros o periódicos eran la manera más confiable de confirmar o desmentir una noticia pero al mudarse estos medios a las redes sociales y transformase en medios de comunicación digitales y eso ha llevado a no saber diferenciar entre periódicos o fuentes informativas veraces y blogs comunes con falta de fuentes verídicas, pues ambas paginas pueden verse y sonar iguales citando a estudios realizados en alguna universidad sabiendo de antemano que rara vez las personas se detendrán a corroborar dichas fuentes. Sin embargo el ritmo tan rápido con el que circulan las noticias lleva hasta a los medios más confiables a caer en los llamados “fake news” pues como comenta el periodista Jousin Palafox la noticia se vuelve vieja en cuestión de minutos y ha llevado a la prensa confiable a escribir rápidamente noticias sin verificar con titulares amarillistas llamativos que no solo crean pánico si no que incitan a abrir la nota y compartirla pues recordemos que los periódicos y los noticieros ya no son consumidos como antes, lo tradicional está muriendo y para subsistir los medios y los periodistas independientes deben luchar por la nota, porque sus ligas sean abiertas y sus patrocinadores observados, llevándolos a caer en las notas cada vez más rojas en buscar lo que vende lo que la gente quiere, y la gente por irracional que suene necesita del pánico, lo busca los consume y lo comparte.

La población se ha enfrentado por cuestiones políticas, sociales, religiosas, deportivas, por shows de televisión, se han vuelto juiciosos con las personas de alto perfil, se han conectado comunidades, organizado marchas, manifestaciones, acreditar o desacreditar personas y sucesos en cuestión de horas, días o semanas, como lo que comentaba al principio, pasamos de la preocupación a la violencia, la delincuencia y criticar al gobierno, la preocupación por el asesinato y desaparición de niños alentados por el caso de Fátima, a un ambiente pro o antifeminista escudado por los feminicidios en especial la forma en que se llevó el caso de Ingrid Escamilla y lo que desemboco en la marcha del 8 Marzo y la iniciativa un día sin mujeres, siendo opacado en cuestión horas por la pandemia e histeria mundial por el coronavirus y su repercusión económica. Toda la información y desinformación al respecto ha llevado a estar pendiente y llegar a un miedo extremo que ínsito a la población a compras de pánico totalmente irracionales y a desabasto de suministros sin conocer lo que necesitaban realmente, fenómeno que se vio no solo en México sino en todo el mundo, llevo a gente de países, continentes, culturas, creencias y costumbres totalmente diferentes a patrones de comportamiento similares que se pueden reflejar en sucesos que se han visto como un patrón repetitivo de país en país, como si fuera una receta a seguir, una histeria colectiva mundial propagada por los medios de comunicación masiva principalmente las redes sociales, lo que nos deja observar un fenómeno social, una evolución masiva que no se queda en poblaciones especificas si no que se difunde, se comparte y circula a la velocidad de un clic.

 

Referencias

Born, K. (2017). Los seis pilares de la era de la desinformación. Recuperado de https://www.eltiempo.com/tecnosfera/novedades-tecnologia/los-pilares-de-la-era-actual-de-la-desinformacion-143180

El comercio (2016). Noticia falsa en redes sociales desata histeria en periferia de Lima. Recuperado de https://www.elcomercio.com/actualidad/noticiafalsa-redessociales-histeria-lima.html

Feigenblatt, H. (2019). Cuando la prensa repite desinformación. Recuperado de https://www.nacion.com/blogs/posverdades/cuando-la-prensa-repite-desinformacion/DDZLOQDLIBB3XKTGD7KGA7WAPU/story/

Herrera, C. (2020). Las redes sociales tienen mucha culpa de la histeria en esto del coronavirus. El paseíllo del Tron [episodio]. Recuperado de https://www.cope.es/programas/herrera-en-cope/el-paseillo-del-tron/audios/tron-las-redes-sociales-tienen-mucha-culpa-histeria-esto-del-coronavirus-20200309_1034073

Martinez, E. (2018). La histeria colectiva, una extraña epidemia. Recuperado de https://www.psicoactiva.com/blog/la-histeria-colectiva-una-extrana-epidemia/

Palafox, J. (2020). Cuidado con todo lo que lees… La desinformación circula más rápido que la verdad [Facebook page]. Recuperado de https://www.facebook.com/jousinpalafoxnoticias/videos/1403639786475087/?epa=SEARCH_BOX

Rubinska, L. (2018). Las redes de la histeria. Recuperado de https://www.perfil.com/noticias/columnistas/las-redes-de-la-histeria.phtml

¿Qué es la histeria colectiva? (2017). Recuperado de https://elmercurio.com.mx/stilo/la-histeria-colectiva

¿Qué significa Histeria colectiva? (2010). Recuperado de https://www.definiciones-de.com/Definicion/de/histeria_colectiva.php

Diplomado en Terapia de Lenguaje

Atenta invitación

Acerca de lo que compartimos en el Blog:


La AMPSIE no es responsable por ningún contenido de videos, fotos, artículos libros enlazadas con este blog. Todo ese contenido está enlazado con sitios tan conocidos como YouTube, Vimeo, Vevo,  recursos y libros encontrados en la web, del mismo modo si tienes algún recurso que quisieras compartir libremente para la comunidad, puedes enviarlo a nuestro correo y pronto lo verás publicado.  El objetivo de este blog es promover la difusión de la psicología, la psicoterapia y la educación, no la piratería. Si tú consideras que algún contenido de este blog viola tus derechos, por favor contactar al web master y lo retiraremos inmediatamente. Por favor escribe a 
[email protected]