Autismo como objeto de estudio de la psicología educativa

Autismo como objeto de estudio de la psicología educativa

 

Por Juan Martín Ceballos Almeraya

Por Juan Martín Ceballos Almeraya

Introducción

Revisar los distintos modelos educativos de educación especial en México (SEP, 2010) para la materia del mismo nombre dentro de la carrera de psicología, conllevó a que a partir del análisis de la propuesta educativa de la “inclusión”, se puso en juego si realmente con esta intención se lograba una educación de calidad para resolver las necesidades de aprendizaje los mexicanos, que fuera más allá de mera la integración y la participación social, desafío para atender a las personas con discapacidad. Pero el meollo del asunto estriba en establecer cuál es el papel de la psicología general, dentro de la educación sin perder de vista que la pedagogía y la psicopedagogía, incluso las ciencias de la educación, se encargan de abordar el tema desde el diagnóstico y su intervención didáctica, específicamente para el desarrollo de competencias, modelo educativo que no siempre un psicólogo en formación tiene claridad.

La psicología como pregrado, tiene cuatro áreas de formación: la clínica, la social, la organización y la educativa, ésta última integra las asignaturas de la psicología del aprendizaje, psicología educativa, educación especial, que es de donde se parte, y seminario de psicología educativa. La lógica sería que hubiese una relación estrecha entre ambas para poder correlacionar los temas y la visión de la psicología educativa, no como un área separada de la psicología sino como una oportunidad para realizar una adaptación curricular para trabajar en conjunto entre psicólogo y educador en pro del desarrollo integral de cualquier estudiante con alguna discapacidad.

El programa de “educación especial”  no contempla al autismo como parte del objeto de estudio de la materia, sin embargo se consideró como una oportunidad de conocer otras formas de aprendizaje, de ver el mundo, de adaptarse. No obstante, la cuestión que plantearon los estudiantes fue ¿Cuál es el fundamento que otorga al psicólogo educativo la facultad para poder intervenir en la mejora del desarrollo de una persona con autismo? A partir de esta pregunta, se establecen las siguientes metas: definir el concepto de autismo, establecer las características del mismo, y explicar el objeto de estudio de la psicología educativa como base para su intervención en el espectro.

Desarrollo

Definir el trastorno del espectro autista, debe partir desde el Manual de Diagnóstico DSM-5 (APA, 2014), el cual señala que la problemática base es la deficiencia tanto del desarrollo, en el sentido de aplicación, social como en la repetición de ciertas conductas para adaptarse en cualquier situación personal y social, limitando las formas de expresión emocional. Elementos asociados con una afección médica, genética, ambiental o neurológica, así como mental o de comportamiento.

Desde la perspectiva de la neuro diversidad (López, Larrea, Breihl & Tillería, 2019), se estudia al autismo desde la determinación social de la salud, donde se establece una relación estrecha entre lo social y lo biológico, es decir, desde su inserción social. Por tanto, se revisa desde lo social, considerando su lógica, su organización, sus políticas; y desde la situación particular, sus patrones de vida y los de la familia, así como desde su condición económica que da estabilidad a su condición.

De una o de otra forma, todo recae en la parte social y ambiental. No obstante, es importante revisar las características para sostener esta postura. De acuerdo a Rodríguez & Almeida (2020), el autismo se identifica por graves déficits de atención, dificultad para aprender habilidades sociales, sobre todo para lograr observar a otros, lo que limita a un aprendizaje imitativo. Para González, Rivera & Domínguez (2016), el perfil varía, no todos son iguales, incluso las manifestaciones faciales, corporales, de lenguaje, como las emociones son distintas. De hecho en la parte que se refiere al nivel de sensibilidad, se puede presentar hipo o hiper-receptividad, por lo el mínimo ruido puede ser estruendoso (Fernández, 2016).

La psicología educativa ha tenido una evolución a lo largo del tiempo de la psicología misma, y tener una definición propiamente dicha, no está como tal, pero sí se puede enunciar su objeto de estudio: el proceso de enseñanza-aprendizaje y todas aquellas variables que se involucran en el proceso, y esto incluye, las emociones y el desarrollo personal, áreas que deben considerarse desde un diseño instruccional, de aquí la importancia de revisar las diversas corrientes psicológicas del aprendizaje que involucran dichas características (Arancibia, Herrera & Strasser, 2009).

La mirada de la psicología educativa va hacia la evolución del aprendizaje, por tanto a todas las áreas y lo que le incumbe, es decir, comportamiento, los procesos de desarrollo de la percepción, de las habilidades cognitivas, el papel del psicólogo para los diseños instruccionales y la potencialización de las múltiples inteligencias, el acompañamiento continuo hacia el profesor, la transferencia y el manejo de las emociones. Lo que conlleva a propiciar espacios y momentos de aprendizaje que van más allá del manejo de contenido (conceptual), sino hacia la dimensión social y laboral de toda persona (contenido procedimental y aptitudinal) (Sánchez, González & Zumba, 2016), al desarrollo del lenguaje y del pensamiento lógico matemático (Wololfolk, 2010) como habilidades cognitivas que una vez establecidas, se alcanza por sí solos, los aprendizajes esperados (Bartolucci, 2013; De Freitas & Da Silva, 2019).  según la adaptación curricular diseñada.

Si bien, no se puede asemejar un ambiente de aprendizaje de un estudiante regular a uno con autismo, existen mayores elementos teóricos que puede poseer un psicólogo para poder diseñar alguna propuesta de intervención para lo que más atañe: la comprensión del mundo del autismo.

Conclusiones

De estas líneas, se desprende que el psicólogo educativo, cuya formación es una psicología general, debe poner atención en la neurociencia como base para comprender el funcionamiento del cerebro y su relación con el mundo intrínseco del niño autista, pero a su vez, estar abierto a observar toda la gama de manifestaciones conductuales que pudiera identificar en un devenir de situaciones ajenas a ellos. Diseñar un plan de acción previo a la intervención como tal podría guiar pero, no garantizar los avances que se esperan de forma inmediata ni paulatina, la paciencia y la constancia serán base para que se integre al mundo de la otra persona, pues al final del día ¿Quién es especial? ¿Quién incluye a quién?

 

 

 

Referencias

APA (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5TM. APA. USA. 492

Bartolucci, J. & Bartolucci, E. (2013). La aplicación del programa para la evaluación internacional de los estudiantes en México. Las operaciones cognitivas empleadas en las respuestas de ciencias. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 18(58), 925-948. Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=14027703011

De Freitas-Coelho, A.E., Da Silva-Malheiro, J.M. (2019). Manifestação de habilidades cognitivas em um curso de férias: a construção do conhecimento científico de acordo com a Aprendizagem baseada em Problemas. Ciência & Educação (Bauru), 25(2), 505-523. Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=251060203014

Fernández Morales, A. (2016).  El mundo del autismo. Revista Internacional de apoyo a la inclusión, logopedia, sociedad y multiculturalidad, 2(2), 132-139. Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=574660898011

González Mercado, Y., Rivera Martínez, L. & Domínguez González, M. (2016).  Autismo y evaluación. Ra Ximhai, 12(6), 525-533. Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=46148194033

López Chávez, C., Larrea Castelo, M., Breilh, J. & Tillería, Y (2019). La determinación social del autismo en población infantil ecuatoriana. Rev Cienc Salud. 18(Especial), 1-27. https://doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/revsalud/a.8993

Rodríguez, V. & Almeida, M. (2020). Implementación de Pecs asociados con modelado de video de punto de vista en la educación infantil para niños con autismo. Revista Brasileña de Educación Especial, 26(3), 1-14. http://dx.doi.org/10.1590/1980-54702020v26e0092 

Sánchez Cabezas, P., González Valarezo, M., & Zumba Vera, I. Y. (2016). El psicólogo educativo y su responsabilidad en la sociedad ecuatoriana actual: compromisos, retos y desafíos de la educación del siglo XXI. Universidad y Sociedad [seriada en línea], 8 (4), 123-129. Recuperado de http://rus.ucf.edu.cu/

SEP (2010). Memorias y actualidad en la Educación Especial de México: una visión histórica de sus modelos de atención. Secretaría de Educación Pública. México. 312

Woolfolk, A. (2010). Psicología educativa. Pearson. México. 647

Diplomado en terapia infantil

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