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“ESTRÉS LABORAL”

Psicóloga. Maribel Rojas Arellano

Al hablar de estrés necesariamente se hace mención a un proceso natural por el cual pasan todos los seres humanos a lo largo de su vida, dicho proceso desencadena una respuesta instintiva ante distintas condiciones externas que suelen ser amenazadoras o desafiantes y que requieren de una movilización de diversos recursos tanto físicos como mentales y conductuales para darles solución. Sin embargo, si la persona que lo vive no se siente con recursos suficientes para afrontarlo se originarán perturbaciones psicológicas y del comportamiento que posteriormente pueden generar trastornos diversos.

Generalmente en el ámbito laboral es donde se puede observar la presencia de un estrés continuo debido a las exigencias que el trabajo solicita, como un buen desempeño en el área. Pero es importante decir que, si se somete al trabajador a un nivel excesivo de estrés, esto puede llevar a que surjan consecuencias desfavorables, tanto para la empresa como para el individuo.

El 28 de abril de 2016  en Washington, D.C., se llevó a cabo un seminario especial para conmemorar el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el cual estuvo organizado por la Organización Panamericana de la Salud /Organización Mundial de la Salud (OPS / OMS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de Estados Americanos (OEA), y el tema expuesto fue precisamente sobre el impacto del estrés laboral en la salud y la productividad de los trabajadores así como algunas medidas para disminuir el problema.

Al inicio de este seminario virtual, el Dr. Francisco Becerra, Subdirector de la OPS, mencionó que “el estrés laboral no es extraño para ninguno de nosotros. Hoy el mundo del trabajo — con sus avances industriales, la globalización, el desarrollo tecnológico y las comunicaciones virtuales — nos impone retos y condiciones que con frecuencia exceden los límites de nuestras habilidades y capacidades. El resultado es el estrés, que puede conducirnos a disfunciones físicas, mentales y sociales; incluso puede dañar nuestra salud, disminuir nuestra productividad y afectar notablemente nuestras relaciones interpersonales.”

Así mismo, la Dra. Kira Fortune, jefe interino del programa especial en desarrollo sostenible y equidad en salud de la OPS/OMS puntualizo “la sobrecarga del estrés laboral y los problemas de salud mental en el trabajo demandan la urgente necesidad de crear y promover lugares de trabajo saludables en los que el bienestar, la seguridad y la salud física sean protegidos de diversos daños.”

Como respuesta a este mal, una de las medidas propuestas tanto por la OMS como la OIT ha sido la introducción del estrés laboral y otras enfermedades profesionales dentro de los planes de evaluación y control de riesgos químicos, biológicos y físicos por parte de los empleadores a fin de contribuir al bienestar de los trabajadores en sus lugares de trabajo.

Como ya se había mencionado, el estrés está determinado por las situaciones potencialmente estresantes, o factores ambientales, y las características del individuo que valora la situación y los recursos con que cuenta para afrontarla. Las habilidades adaptativas de afrontamiento estarán en función de la intervención que se lleve a cabo por las partes afectadas, esto es, tanto de las empresas como de los trabajadores en particular.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud en el 2017 declaro a  México como el país con el más alto índice de estrés laboral. Así consideró a nuestro país por encima de China (73%) y Estados Unidos (59%), las dos economías más grandes del planeta. Exponiendo que para los mexicanos “El estrés forma parte de la vida cotidiana de los trabajadores, ya que el 75% padece síndrome de burnout o fatiga por estrés laboral”. Concluyendo entonces que el estrés laboral es el resultado del desequilibro entre las exigencias y presiones a las que se enfrenta un trabajador, por un lado, y sus conocimientos y capacidades, por el otro. Evidentemente existe una desigualdad que lleva a generar en exceso un estrés por demás negativo y nocivo para la salud de los trabajadores.

De esta manera, tanto el estrés, como la depresión y la ansiedad que genera el trabajo, de la mano con los accidentes laborales, componen pérdidas anuales equivalentes al 4% del producto interno bruto (PIB) global, de acuerdo con estimaciones de la organización internacional del trabajo (OIT).

Hasta aquí solo se ha hablado de los síntomas y alteraciones del estrés, sin embargo, si las condiciones que afectan a la persona persisten, esto puede llevar a padecer otro tipo de trastornos como el conocido síndrome burnout. Los síntomas del burnout son muy parecidos a los de la depresión clínica: existe una sensación repetida de desmotivación, un agotamiento mental acompañado de una menor tolerancia al estrés, falta de energía y menor rendimiento. Físicamente, el burnout se presenta como dolor muscular y afectaciones psicológicas que se convierten en malestares corporales. El síndrome de burnout presenta  consecuencias y síntomas más graves que el estrés. Es por lo tanto imprescindible tener presente que, a diferencia del burnout, el estrés no es un trastorno y como tal puede tratarse con más facilidad y rapidez, siempre que se tenga en consideración, el intervenir y darle solución con resultados positivos para los trabajadores y a su vez, para las empresas.

El síndrome de Burnout es muy común entre los profesionales sanitarios. En general, la elevada burocratización de las instituciones sanitarias hace que se presenten una baja capacidad de innovación o cambio. Lo que da respuesta a una baja flexibilidad laboral, y la sobrecarga entre los trabajadores.

Ciertas variables del entorno, pueden inducir a una gran cantidad de estrés en estos profesionales. Como ya se ha dicho, factores tales como la sobrecarga laboral, la presencia de ruidos molestos o el por demás hacinamiento son claros ejemplos de ello. Así, uno de los aspectos “clave” del Síndrome de Burnout que está presente en médicos y enfermeras, es el hecho de tratar con un gran número de pacientes a lo largo de la jornada. Pacientes que por lo general se encuentran de mal humor debido a situaciones que están fuera del control del personal sanitario. Tratar con gente que descarga su enojo y frustración con el profesional acaba  por generar un “efecto contagio” en el trabajador. Así mismo, esto puede producirse entre los propios trabajadores, actitudes como el pesimismo, la desilusión y la apatía.

Aún más importante, no se debe olvidar que estos profesionales se ven continuamente expuestos al sufrimiento y dolor ajeno, razón por la cual están sometidos a una enorme presión emocional. Y si a esto se suma el hecho  de que en muchas ocasiones la vida de otra persona depende de sus decisiones y sus acciones, lo que invariablemente va a suponer una fuente de presión inigualable.

 

Dando respuesta al problema, lo llevo a la acción una empresa mexicana  dedicada al diseño de muebles “SOFAMATCH”, aunque no es en ámbito de los profesionales sanitarios, bien podría tomarse en cuenta como un recurso disponible y de efectos positivos. Esta empresa preocupada por sus trabajadores produjo algunos consejos para llevar una vida más saludable dentro de la oficina, enfrentando el estrés laboral:

  • “Escuchando a tu cuerpo”. Ya que al prestarle atención y a esas señales y/o malestares, se puede enfrentar de manera directa aquello que ocasiona el estrés.
  • “Toma distancia”. Es necesario dedicar tiempo para uno mismo, de manera que esto permita despejarse enfocando en otras cosas el cuerpo y la mente así como para recuperar el enfoque y recargar energía.
  • “Estar en movimiento”. El estar encerrado durante ocho horas al día tiene su efecto negativo en el estado de ánimo. Es importante complementar el tiempo que se pasa en el trabajo con algo de actividad física, de modo que le permita liberar la tensión y estar más relajado.
  • “Tomar un descanso”. Aun a pesar de la cantidad de trabajo, es conveniente tomarse unos pequeños descansos de vez en cuando, para despejarse (aproximadamente 15 minutos).
  • “No hay que dejar de lado las relaciones interpersonales”. Suele ser que los periodos de trabajo intenso son tan absorbentes que de pronto se nos olvida tomar tiempo para la vida personal, sin embargo, es imprescindible, darles también su espacio y tiempo, pasar tiempo con ellos te recuerda quién eres, por qué haces lo que haces y de paso te ayuda a despejarte.
  • “Organizar”. La mayoría de las veces la presión laboral no proviene de un exceso de trabajo, sino de una mala administración del mismo. Por eso es importante establecer un tiempo para las distintas actividades considerando también un espacio para hacer lo que nos agrada y nos ayuda a liberar tensiones y recargarnos de energía.

Cabe señalar que en toda la información antes mencionada, existe un gran interés por parte de las instituciones involucradas en el área laboral en proporcionar los medios para erradicar este problema, Sin embargo y pese a los esfuerzos que han realizado, el problema relacionado con el estrés permanece en la misma línea de afectación. Pero esto a que se debe? Considero que existen diversas causas que limitan un progreso en el apoyo al problema, pues si bien es de aplaudir a quienes hacer algo por su empresa y sus trabajadores como la mueblería descrita en el párrafo anterior, no es suficiente y aunque los consejos que ha propuesto para sus empleados es una táctica que puede traer un beneficio a las personas tampoco es suficiente ya que no basta con la “intención” de querer cambiar la situación, sino que es imperante el establecer métodos más radicales y efectivos que verdaderamente conduzcan al mejoramiento en la calidad de las funciones que desempeñan los trabajadores.

Siguiendo el ejemplo de la mueblería, los puntos que abarca son buenos para un comienzo hacia el interés que se genera por lograr un cambio en la actual situación y postura de la mayoría de las empresas, pues el darle un espacio donde tiene la posibilidad de despejarse de esa sobrecarga y con ello liberarse de la tensión que ello le genera dará como resultado algún efecto positivo, más no basta con esa sola decisión, pues yo me pregunto si lo que se dice y plantea en realidad se lleva a cabo?, verdaderamente existe una mejora en la situación que viven día con día los trabajadores? Yo dudaría en afirmarlo y por el contrario me inclinaría a pensar que detrás de todo esto existen otros intereses por parte de las empresas.

Tal sería el caso de algunas empresas y su poco profesionalismo y su afán de enriquecimiento a costa del trabajador. Ejemplo de ello se observa cuando a un empleado se le fuerza a trabajar por periodos prolongados y muchas ocasiones no recibe el correspondiente pago por las horas extras laboradas, además de que  el trabajo que está destinado para realizarse con dos o tres personas lo ejecuta una sola, lo que lleva a la sobrecarga de labores y por consiguiente de tensión tanto física como emocional, Sobre este punto creo que, las empresas se valen de la necesidad de las personas  para beneficiarse en la mano de obra, puesto que ya que la mayoría de las personas requieren de un salario para poder solventar los distintos gastos personales, familiares y de salud y por ello, al soportar las exigencias e injusticias de las empresas, hace que los costos de la vida se intensifiquen para presentar un nivel de estrés fuera de lo habitual y repercuta aún más en la salud, en el estado emocional, en su comportamiento  y por consiguiente, en su entorno social.

Es por ello, que se vuelve elemental el abordaje desde lo psicológico, pues los daños que genera un estrés físico prolongado invariablemente repercutirá en su estado emocional y así desembocar en una serie de trastornos más graves que si se agudizan pueden llevar a la persona a imposibilitarla, sin olvidar el daño a nivel corporal que llega a causar esta situación, lo que también le va agregar más factores de riesgo para generar alguna alteración psicosomática.

Consideró que es necesario contar con profesionales de la salud que se enfoquen en esta cuestión y que se encarguen de realizar programas de salud emocional que involucren no solo a los empleados sino también a los empleadores, de tal manera que estos últimos tengan un contacto más directo con las condiciones de sus empresas y con las necesidades de sus empleados.

Para ello creo que nuestra profesión juega un papel importante en el logro de algunos objetivos para la mejora de las condiciones en la salud de los trabajadores. A mi parecer sería bueno y aunque parezca algo descabellado, el hecho de que todas las empresas contarán con el personal especializado en la materia para apoyar implementando las estrategias necesarias para conseguir dichos objetivos validándolas constantemente.

Además de que creo que hace falta aún más personal en algunas empresas o instituciones, como son los hospitales, pues si bien es cierto, que la demanda es mucha, esta la contraparte donde hay una gran cantidad de profesionistas sin un empleo que tenga que ver con su profesión y que lejos de dar una salida al problema genera más y más conflictos a la sociedad.

Para concluir, considero que aunque existen una serie de desventajas aún en el ámbito de la psicología dentro de las empresas, hay mucho por hacer y en la medida de que haya una intención de lograr mejoras, de un involucramiento activo con las empresas, es como se podrá conseguir resultados que sean benéficos para todos.

REFERENCIAS:

  • Beech, H.R., Burns,L.E. & Sheffieldd,B.F. (1986). Tratamiento del estrés: Un enfoque comportamental., Madrid: Editorial Alharnbra
  • Doval, Y., M, O., & Rodríguez, R. (2004). Estrés Laboral, Consideraciones Sobre Sus Características Y Formas De Afrontamiento. http://www.psicologiacientifica.com/publicaciones/biblioteca/articulos/ar-gonro01_1.htm
  • Fredy, DY, J. Unidades de representación visual. (1987). Contenido de trabajo y estrés en el trabajo de oficina. Informes OIT,
  • Organización Internacional del Trabajo, (2017). “Nota conceptual sobre bienestar en el trabajo”.

http://forointernacionalempleoyproteccionsocial.stps.gob.mx/Sitio/FichasTecnicasOIT/SIETE.pdf

  • Organización Mundial de la Salud, (2017). “Sensibilizando sobre el estrés laboral  en los países en desarrollo. Un riesgo moderno en un ambiente de trabajo tradicional. Consejos para empleadores y representantes de los trabajadores”. http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/43770/1/9789243591650_spdf
  • Peiró, J. M., Salvador, A. (1993). Control del Estrés Laboral(1ª. ed.). España: Editorial Udema S. A.
  • Slipack, O. E. (1996). “Estrés laboral”.

http://www.drwebsa.com.ar/aap/alcmeon/19/a19_03.htm

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