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Eléctricas Reflexiones

“Mi joven, sin contacto no hay diversión” multifacética sentencia que pronunció un electricista, referida a la instalación de un nuevo aparato televisor, me llevó a reflexionar  respecto a que esta también aplicaba para la actividad psicoterapéutica, respetando toda proporción, entre tan diferentes actividades, considero que el contacto, entendido como la habilidad o la capacidad para captar o percibir aquello a lo que llamamos “realidad” para todos los enfoques psicoterapéuticos resulta un elemento vital, los distintos enfoques, tratan de fomentar su presencia, pues es probable que lo consideren, igual que autores como Polster “la sabia vital del crecimiento, el medio de cambiar uno mismo y la experiencia que uno tiene del mundo”,(P.105); por lo que si los enfoques buscan el crecimiento del cliente-paciente, apuntan hacía el contacto.

Sabemos que un elemento importante a su vez para el contacto es la sensación, y la percepción o la consciencia de lo sentido, los organismos vivos tenemos cinco o más sentidos y a través de ellos oportunidades de contacto, si un paciente cliente se escuchara más, si un paciente se observara más a sí mismo (las más de las veces, pero no solamente, a través de la mirada del psicoterapeuta, si se oliera más a sí mismo, etc., ganaría en realismo, como F. Perls lo afirma

“ le pedimos que se dé cuenta de sus gestos, de su respiración, de sus emociones, de su voz y de su expresión facial, tanto como de sus pensamientos más apremiantes, sabemos que mientras más se dé cuenta de sí mismo, más aprenderá acerca de lo que es él mismo. A medida que vivencia los modos en que se evita el “ser” ahora-los modos diversos en que se interrumpe- también comenzará a vivenciar el sí mismo que ha interrumpido.”

Concluyendo pues, hay procesos que interrumpen mi contacto.

La última parte me lleva a la reflexión de que la falta de contacto no nada más sucede a partir de una ineficiente sensación o percepción, (no, no basta que exista contacto, también hay que ver el modelo, je, je,”) si no mediante un franco “no darse cuenta” intencional, sea que fuere con consciencia o sin consciencia se le puede llamar RESISTENCIA. Los televisores no se resisten intencionalmente al “contacto”, el ser humano sí.

Así también, según yo, este contacto estaría relacionado con lo que Rogers llama estar abierto a la experiencia, el autor nos dice que una persona que está abierta a la experiencia presenta una conducta que resulta opuesta a una conducta defensiva, sea que el estímulo se presente dentro de su organismo o fuera de este (en el ambiente):

“si el estímulo fue el impacto de una configuración en forma color o sonido en el ambiente o en los nervios sensoriales, o un rastro de recuerdo del pasado, o una sensación visceral de miedo, placer o disgusto, la persona estaría “viviéndolo”, lo tendría totalmente accesible a la conciencia”(P.96).

Notando cómo de nuevo arribamos al asunto de la consciencia.

Considero que las resistencias tienen su “lógica interna” , me lo explico de la siguiente manera, los seres humanos tenemos varios prejuicios en forma de ideas (que originan emociones) que, así como nos lo muestran autores como A. Ellis, presentamos ideas que creemos firmemente a pesar de que no tienen un base firme o real, a veces nos resistimos al contacto por temor a que si entramos en él y descubrimos algo doloroso después vendrá por nuestra parte una reacción que nos hará merecedores de una mala opinión de quien nos contemple, a lo que, de acuerdo con lo afirmado por Rogers podríamos aplicarle el termino de incongruentes con la estructura del Self; si evito que me vean, quizá aquí está operando la idea de que tenemos que ganar siempre (generalización) la buena opinión de todos(generalización), o de que si contactamos con una emoción de vulnerabilidad necesitaremos necesariamente de alguien superior a nosotros para superar esta emoción, todas estas integrantes de la “docena” de ideas irracionales que sustentan la neurosis.

Luego arribo a la idea de la importancia de que el psicoterapeuta tenga un conocimiento (no sólo teórico) y una definición respecto a los modos de tratar las resistencias que presente el cliente-paciente,-como importante es que los instaladores de televisores tengan conocimiento para tal labor, je, je- .En algunos enfoques psicoterapéuticos a las resistencias se les insultará, en otros a las mismas se les difamará, en otros enfoques se les hará víctimas del “látigo” de su desprecio, otros las verán como un preciado bebé y otros aprovecharan su coincidencia (existencia) en beneficio del paciente y del tratamiento. ¿cuál tipo de contacto elije mi joven, uno simple o uno múltiple?.

El psicoterapeuta busca fomentar la conciencia o “darse cuenta” de los elementos ya mencionados en el paciente-cliente, creo que resulta útil que el mismo psicoterapeuta mantenga esta consciencia No sólo en el paciente, sino también en relación así mismo, como lo menciona Carriolo,

“comprender qué cosa sucede dentro del mundo de la persona que se tiene al frente, empleando nuestro propio mundo interno, nuestra sensibilidad, nuestra experiencia…”

Ya que, también como lo expresa Moreno, refiriéndose al Psicoterapia de grupo y más específicamente a la dinámica en esta:

“Encuentro quiere decir que dos personas no sólo se hallan juntas, si no que se experimentan una a la otra, se captan, cada una con la totalidad de su ser”(P.81)

Otra cosa que reflexionaba mientras veía al instalador del televisor era que en ningún sitio se nos garantizó una capacidad de contacto omnipresente, ni que siempre nos haga más felices, como afirman autores como los Polster:

“ La capacidad de contacto no nos hace por fuerza más felices-hay, desde luego, muchos contactos desgraciados-, pero es un elemento integrante de nuestra humanidad”(P.129).

Y me imagino a un cliente-paciente o a un mismo psicoterapeuta tocando su propia emoción de vergüenza y concuerdo con los autores. –ya tengo instalado mi aparato televisor y el programa que se despliega o primero es, ¡oh no!, un noticiario “amarillista”; ¡ya quedo mi joven, ya no se evada y págueme, que ya me tarde! .

BIBLIOGRAFIA:

CARRIOLO, P. Atención Diagnóstica en Psicodrama,(Un Aporte a la reflexión sobre el diagnóstico en psicodrama,) Tomado de www.psicoedu.org, Manual de Diplomado en Psicología Clínica e Intervención Psicoterapéutica de Asociación Mexicana de Psicoterapia y Educación.

LAFARGA, C. y GOMEZ DEL CAMPO, J. Comps.(2002), Desarrollo del Potencial Humano, Vol.1, Cap.8.Ed. Trillas, México.

MORENO, J .L (1966), Psicoterapia de Grupo y Psicodrama, en Manual de Diplomado en Psicología Clínica e Intervención Psicoterapéutica de Asociación Mexicana de la Psicoterapia y Educación.

PERLS, F. (2004), El Enfoque Gestáltico y Testimonios de Terapia, Ed. Cuatro vientos, Santiago, Chile.

POLSTER, E y M. (2003) Terapia Gestáltica. Ed. Amorrortu editores, Buenos Aires.

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